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La
ciudad-Estado azteca de Otompan, con su cabecera Otompan,
“lugar de los otomíes”, se localiza
en la zona oriente del valle de Teotihuacan, al sur de
la cabecera del actual municipio de Otumba. Otompan se
fundó alrededor de la segunda mitad del siglo XIV.
Según Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, en
1395 d.C. Techotlalatzin, tlatoani de Texcoco, estableció
a refugiados otomíes de Xaltocan en Otompan.
La ciudad-Estado y su cabecera crecieron durante el siglo
XV; al estar sujeta al señorío de Texcoco
fue parte de la Triple Alianza (Tenochtitlan, Texcoco
y Tlacopan) después de 1428 d.C., junto con otras
15 ciudades-Estado que ya existían y 35 nuevos
centros locales. Otompan fue, como la mayoría de
las ciudades-Estado aztecas, una unidad semiautónoma
dentro de los extensos dominios de la Triple Alianza.
La cabecera funcionó como sede de gobierno y de
recolección de tributos.
LA
CIUDAD DE OTOMPAN Y LA PRODUCCIÓN ARTESANAL
El crecimiento de la ciudad-Estado de Otompan está
relacionado con la expansión de la Triple Alianza
durante la segunda mitad del siglo XV. El núcleo
de la cabecera incluía el recinto sagrado, situado
entre las dos barrancas que dividen el sitio. El recinto
sagrado tenía, por lo menos, un templo mayor, una
plaza y posiblemente el palacio del tlatoani. Fuera del
recinto sagrado pero en el centro había una zona
residencial para la elite (pipiltin), con casas
grandes y bien construidas, ocupadas por familias extendidas,
en las que se encontraron algunas evidencias de producción
artesanal (cuencos de sahumadores y núcleos y navajas
prismáticos). Es probable que hubiera un mercado
dentro del mismo centro.
Fuera del centro había una segunda zona residencial
para los plebeyos (macehualtin), con casas humildes y
dispersas, ocupadas por una o dos familias nucleares relacionadas.
Aquí se encontró la mayor parte de la producción
artesanal asociada con esta zona. La ciudad-Estado incluía
dependencias rurales, aunque algunas estaban bajo el control
directo de Texcoco; la cabecera abarcaba 220 ha.
Aunque hay pocas fuentes históricas sobre Otompan
y otras más sobre Texcoco, existen suficientes
datos arqueológicos. Es posible que la arqueología
de Otompan refleje en escala reducida cómo funcionaba
la organización artesanal de Texcoco, conocida
sólo por fuentes históricas.
Junto con el crecimiento durante el siglo xv de la población
en la Cuenca de México, se incrementó también
la demanda de numerosos productos necesarios para la vida
cotidiana. Fernando de Alva Ixtlilxóchitl señaló
que en ese siglo, Nezahualcóyotl, tlatoani de Texcoco,
integró a Texcoco, en barrios (calpultin)
y según su especialidad, a artesanos especializados
en más de 30 tipos de artesanías de muchas
regiones de su imperio, tal vez en respuesta al problema
de la gran demanda de productos.
Es posible que la producción artesanal de Otompan
fuera resultado del mismo proceso que se vivió
en Texcoco, pero en escala menor, y que a la vez se tratara
de una descentralización de la producción
para proveer a las poblaciones regionales y reducir los
gastos de transporte. Según nuestras investigaciones,
Otompan es la única cabecera azteca con evidencias
arqueológicas de producción artesanal a
un alto nivel.
ARTÍCULO COMPLETO
EN LA EDICIÓN IMPRESA
_____________________
• Cynthia L. Otis Charlton.
Arqueóloga independiente. Ha estudiado y publicado
sobre la arqueología de la Cuenca de México
y regiones contiguas durante más de 30 años.
• Thomas H. Charlton. Profesor en antropología
en la Universidad de Iowa. Desde 1963 ha realizado investigaciones
de arqueología prehispánica e histórica
en Otompan y sus alrededores, y sobre rutas de intercambio
desde Otompan hasta Tulancingo. |