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Entre las culturas prehispánicas de Mesoamérica
se aprovecharon innumerables rocas y minerales para
producir toda clase de instrumentos líticos:
utilitarios, suntuarios y rituales, desde los sencillos
hasta los muy elaborados. La gran diversidad de
rocas y minerales en el área mesoamericana
propició el desarrollo precoz de la lapidaria.
De manera temprana, los artesanos distinguieron
entre materiales duros y suaves, y observaron que
los suaves pueden ser modificados por los duros.
La acumulación de experiencias en el aprovechamiento
de rocas y minerales permitió a los grupos
humanos de Mesoamérica conocer sus características
físicas y sus durezas relativas. Se consideran
suaves los que tienen una dureza de 6 grados o menos
en la escala de Mohs y duros los que rebasan ese
número (desde cuarzo hasta diamante).
Desde el Preclásico Temprano hasta el Posclásico
Tardío, entre las culturas de Mesoamérica
se manufacturaron numerosas piezas líticas,
que causan asombro por su perfección. Es
entre los grupos pertenecientes a la cultura olmeca
en los que se han encontrado los vestigios más
tempranos y artísticos de la técnica
lapidaria, aplicada magistralmente, como lo prueban
los ejemplos que se apuntan más abajo.
TIPOS DE MINERALES
ABRASIVOS
El conocimiento de las rocas y los minerales, y
sus propiedades, fue el primer paso en la lapidaria.
Esto comenzó desde tiempos muy antiguos en
todo el mundo, incluida el área de Mesoamérica.
En los periodos Arqueolítico y Cenolítico
Inferior (35000/30000-7000 a.C.) se usaron instrumentos
tallados, a partir de lo cual se conoció
la tenacidad de los materiales. Desbastar y pulir
rocas y minerales fue un proceso que se desarrolló
más tardíamente que el de tallar,
cuando se comprendió la resistencia a la
abrasión.
La arena, casi de cualquier arroyo, está
constituida principalmente por partículas
cuarzosas que son el más antiguo, abundante
y universal de los abrasivos. En el estudio de las
bellas obras lapidarias suele no destacarse la importancia
de los abrasivos, debido a que las obras mismas
atraen mucho más la atención.
ARTÍCULO COMPLETO EN LA EDICIÓN IMPRESA
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Adolphus Langenscheidt.
Ingeniero de minas y metalurgista por la unam y
arqueólogo por la ENAH. Desde 1963 realiza
investigaciones sobre minería prehispánica. |