VISITA OTRAS PÁGINAS

Guanajuato

ÍNDICE 92 El Cóporo, Guanajuato
DOSIER: Gto., historia y arqueología La cerámica de la cultura de Chupícuaro
Guanajuato en la historia Fray Diego de Chávez y el convento de Yuriria
La arqueología de Guanajuato ARQUEOLOGÍA: Más de cien años de exploraciones
Plazuelas, Guanajuato ANTROPOLOGÍA FÍSICA: A través de los huesos
Cañada de la Virgen, Guanajuato PIEZA: Portaincensario del dios GI. Chiapas
El Cerro Barajas, Guanajuato DOCUMENTOS: Códice Tudela
Peralta, Guanajuato CONCURSO: Mariposa sagrada

El Cerro Barajas, Guanajuato
Grégory Pereira, Gérald Migeon


Las construcciones con lajas son características del Cerro Barajas, como se aprecia en esta plataforma monumental del grupo C de Los Nogales. Foto: Grégory Pereira
El Cerro Barajas, municipio de Pénjamo, Guanajuato, uno de los macizos volcánicos que resaltan en la amplia llanura aluvial del río Lerma, alberga uno de los conjuntos arqueológicos más importantes de la región. Durante su apogeo, en las faldas del cerro se construyeron varios centenares de edificios de formas y dimensiones variadas, en los cuales se emplearon lajas de andesita como material constructivo.

Las investigaciones realizadas recientemente en la zona muestran que la ocupación principal de los sitios corresponde al Epiclásico (650-950 d.C.). Para esta época, los habitantes del cerro eran agricultores sedentarios y formaban una de las poblaciones más numerosas del Bajío. Sabemos también que esas poblaciones sedentarias empezaron a ocupar el cerro desde el Clásico Medio (450-650 d.C.) y que, para el final del siglo X, los sitios fueron abandonados de manera generalizada, fenómeno que coincide con el desplome de la frontera septentrional de Mesoamérica. Ciertos indicios sugieren también que algunos sitios fueron visitados de manera esporádica por cazadores del Posclásico Tardío, quienes dejaron algunos artefactos originarios de la cultura purépecha.

Patrón de asentamiento y organización social
Durante su apogeo, en las faldas del cerro se construyeron varios centenares de edificios de formas y dimensiones variadas, en los cuales se emplearon lajas de andesita como material constructivo. Accesible en numerosos afloramientos locales, este material fue utilizado tanto en la construcción de viviendas sencillas como en los conjuntos religiosos y residenciales más complejos.
Debe observarse que la gran mayoría de las estructuras registradas se concentraban en una serie de lomillos contiguos ubicados en la vertiente nornoroeste. Esta continuidad del asentamiento y su homogeneidad arquitectónica nos lleva a considerar que la decena de sitios ubicados en la zona formaban parte de un mismo sistema. En este conjunto, el sitio de Los Nogales funcionó seguramente como el principal centro cívico-ceremonial del cerro, ya que concentra las estructuras más complejas y monumentales. Los demás sitios albergan una mayor proporción de unidades habitacionales que se relacionan con conjuntos monumentales más pequeños.
El estudio de las áreas habitacionales nos da una idea muy precisa de la vida cotidiana en el Epiclásico. La mayor parte de los habitantes del cerro vivía en casas de planta rectangular cuyo espacio interno se encontraba a menudo dividido en dos o tres cuartos. Los muros de lajas, que se levantaban sobre una terraza, alcanzaban la altura del techo, construido con materiales perecederos. Las viviendas solían formar grupos de tres hasta diez casas. Entre cada uno de esos grupos existían espacios libres, modificados a menudo por sistemas de terrazas, que se empleaban seguramente para el cultivo. Las residencias de la elite eran más grandes y complejas, y formaban verdaderos conjuntos departamentales. Como en el caso de la Estructura H2 de Yácata El Ángel, estos amplios edificios estaban divididos en numerosos cuartos que se organizaban en torno a patios interiores. Solían estar asociados a un salón cuyo atrio central era usado como espacio de reunión y de inhumación de los muertos y, en varios casos, también a una plaza cerrada.

TEXTO COMPLETO EN LA EDICIÓN IMPRESA

_____________________
• Grégory Pereira. Doctor en arqueología por la Universidad de París I-La Sorbona. Investigador del CNRS de Francia y del Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos. Coordinador del Proyecto Arqueológico Barajas.
• Gérald Migeon. Doctor en arqueología por la Universidad de París I-La Sorbona. Curador en el Ministère de la Culture, Service Régional de l’Archéologie de Guyane. Investigador asociado a la unidad “UMR 8096-Archéologie des Amériques” del CNRS. Corresponsable del Proyecto Arqueológico Barajas.

ESPECIAL 28
VIGENTE
TEOTIHUACAN

NÚMERO 94
VIGENTE
LA MÜSICA PREHISPÁNICA

ARTÍCULOS EN LÍNEA

La música prehispánica. Sonidos rituales a lo
largo de la historia

Arnd Adje Both

Si bien la historia del mundo sonoro prehispánico aún no está escrita, sabemos que ese mundo estaba muy desarrollado y que en él subyacían conceptos mágico-religiosos.


El mariache-tarima. Un instrumento musical de tradición amerindia
Jesús Jáuregui
El simbolismo de la tarima-mariache aborigen estuvo destinado para acompañar a los mexicanos desde el bautismo hasta la tumba.

HOME . Suscripciones . Ediciones atrasadas . Banco Imágene . En línea . Indice General . Próximo Número . CONTÁCTANOS
©1993 Copyright Editorial Raíces S.A. de C.V.