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En esta lámina se encuentra una imagen de
gran tamaño de Yayauhqui Tezcatlipoca, El
espejo humeante de color oscuro, acompañado
de dos deidades femeninas, colocadas en la parte
superior, y que han sido identificadas como Chalchiuhtlicue,
Diosa del agua viva (derecha), y Xochiquétzal,
Diosa de las flores, como diosa solar
(izquierda). Entre las diosas y Tezcatlipoca se
registró una parte de la secuencia de signos
de los días que, de derecha a izquierda,
comienzan con ácatl, caña,
y terminan con xóchitl, flor.
El Tezcatlipoca oscuro muestra los 20 signos de
los días colocados tanto en su cuerpo como
en sus atavíos. Porta en la mano izquierda
un escudo y cinco jabalinas; en la derecha sostiene
una flauta muy adornada, de donde sale una serpiente
azul, asociada al glifo quiáhuitl,
lluvia (cabeza con anteojeras y fauces).
Arriba de este glifo se colocó un átlatl,
lanzadardos. Además de que Tezcatlipoca
está representado como el muy poderoso señor
de los 20 días del calendario ritual (tonalámatl),
es también posible que la colocación
de los glifos calendáricos tenga alguna relación
mágico-ritual con determinadas partes del
cuerpo humano y ciertos atavíos propios de
esta importante deidad.
ARTÍCULO COMPLETO
EN LA EDICIÓN IMPRESA
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Xavier Noguez. Licenciado y maestro en historia
por la Facultad de Filosofía y Letras de
la UNAM. Doctor en estudios latinoamericanos por
la Universidad de Tulane, Nueva Orleáns,
Louisiana. Investigador de El Colegio Mexiquense,
dedicado al estudio y publicación de códices
coloniales del Centro de México, así
como a temas sobre el origen del guadalupanismo
y la iconografía prehispánica y colonial
temprana de tradición nahua.
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