CONTENIDO
Aún quedan muchas interrogantes sobre
los asuntos que trata la pictografía.
En conjunto, se puede afirmar que registra datos
genealógicos (históricos) y calendáricos,
entreverados con elementos de la cosmovisión
mixteca. De acuerdo con los recientes estudios
de Maarten Jansen, el anverso describe el origen
del mundo, el nacimiento de los dioses y el
inicio de las dinastías mixtecas (ñuu
dzaui) de Yuta Tnoho (Santiago Apoala),
y el reverso, que sólo ocupó una
parte de la tira, relata, de manera incompleta,
el principio e historia de los gobernantes de
Ñuu Tnoo (Tilantongo), con datos similares
a los que se encuentran en el anverso del Códice
Bodley.
FECHA DE ELABORACIÓN
Es una de las pocas pictografías mesoamericanas
prehispánicas, probablemente pintada
en la etapa inmediatamente anterior a la conquista
española, acaecida a principios del siglo
XVI.
LUGAR DE ORIGEN
Se han señalado dos lugares en la Mixteca
Alta, en el occidente de Oaxaca: Tilantongo
y Santiago Apoala. |
SECCIÓN
37
Sobre esta extraordinaria escena ha habido varias
interpretaciones. Sólo un conocimiento más
profundo de todo el contenido de la pictografía
nos podrá dar el significado que le dieron
los artistas mixtecos. En esta sección predomina
la escena de un árbol sagrado (¿la gran
madre pochote?), acompañado de un grupo de
personajes, algunos con nombre calendárico.
El árbol, cuyas raíces se muestran con
una cabeza de mujer, emerge de un lugar sagrado, llano
o valle, cuyo nombre se asocia a plumas cafés
y blancas, y se ven dos círculos blancos con
puntos negros (¿arena, cenizas, copal o tabaco
ardiente?), de los que salen volutas que representan
fuego y agua. Al color blanco original del árbol
de gran dureza se agregaron un entretejido rojo, flechas
descendentes y dobles círculos, que recuerdan
los chalchihuites. La parte superior se abre y de
aquí surge un personaje desnudo cubierto de
pintura roja, que se ha identificado con el Tezcatlipoca
Rojo. La mujer desnuda, de cabello largo, arriba a
la izquierda, también parece haber salido del
árbol sagrado. A los lados del conjunto se
colocaron dos individuos con pintura corporal negra,
lo que parece indicar su jerarquía sacerdotal.
El de la izquierda se llama 7 Águila y el de
la derecha 7 Lluvia, nombres que llevan también
dos personajes en la columna derecha. Lujosamente
ataviados, los dos sacerdotes labran o excavan el
tronco con un cincel y un raspador.
El conjunto no tiene algún glifo específico
de lugar que nos ayude a ubicar la escena. Varias
son las propuestas que se han dado a conocer: “El
valle del copal ardiendo”, “El árbol
sagrado del valle de Apoala”, “Llano de
bolas ardientes”, “Valle del tabaco ardiente”
o un sitio ritual entre los puntos cardinales norte
y oriente.
Imágenes similares, aunque no tan elaboradas,
se encuentran en esta misma pictografía, así
como en otros códices mixtecos prehispánicos
como la sección 2 del Códice Selden.
TEXTO COMPLETO EN LA EDICIÓN IMPRESA
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Xavier Noguez. Historiador
e investigador de El Colegio Mexiquense dedicado
al estudio y publicación de códices
coloniales del Centro de México, así
como a temas sobre el origen del guadalupanismo
y la iconografía prehispánica y colonial
temprana de tradición nahua. |