
Foto: Archivo de Xavier Noguez
CONTENIDO
Aproximadamente tres cuartas partes de la pictografía
muestran terrenos y sus dimensiones registradas
a través de un complejo sistema gráfico
de agrimensura que aún está por aclararse
completamente. Investigadores modernos opinan que
estas tierras y las edificaciones que las acompañan
se ubicaron en uno o varios lugares cercanos a Texcoco.
Sin embargo, algunos parecen tan distantes como
Tollantzinco, el actual Tulancingo, en el estado
de Hidalgo. Las secciones gráficas territoriales
van acompañadas de glosas en lengua náhuatl
y en español. En una de ellas se habla de
las posesiones de Fernando Cortés Ixtlilxóchitl,
medio hermano de don Carlos Ometochtli. La sección
inferior izquierda se dedicó a hacer un recuento
de los sitios donde don Carlos poseía árboles
injertados de frutos europeos y parras. En el Fragmento
VI de la Colección Humboldt, una pictografía
del grupo Vergara, se copió una porción
del Mapa de Oztotícpac. Todavía
está por conocerse el propósito de
esta correspondencia.
FECHA DE ELABORACIÓN
Elaborado entre 1540 y 1541, en Texcoco o un pueblo
cercano.
LUGAR DE ORIGEN
El documento pictórico menciona varios lugares,
de los cuales sobresale Oztotícpac (lugar
en la cresta de la cueva), un sitio cercano a Texcoco
que aún no se ha podido localizar con precisión.
Erróneamente, en algunas obras se ha registrado
que procede de San Nicolás Oztotícpac,
población situada en el municipio de Otumba,
estado de México. |
Breve
historia del códice
El origen del documento se liga directamente al trágico
destino de don Carlos Ometochtli Chichimecatecuhtli
Yoyontzin Mendoza, miembro de la nobleza texcocana.
Don Carlos era hijo de Nezahualpilli Acamapichtli y,
por lo tanto, nieto del célebre Nezahualcóyotl
Acolmiztli. En 1539, en un extremo e increíble
caso de rudeza innecesaria hacia los pipiltin
(nobles) de las comunidades recién conquistadas,
fray Juan de Zumárraga, primer obispo y arzobispo
de la Nueva España, que en ese tiempo ejercía
también el cargo de inquisidor apostólico,
“relajó al brazo secular” (las autoridades
civiles) a don Carlos para que fuera juzgado por delitos
de idolatría y amancebamiento, además
de la práctica de antiguos rituales de sacrificio.
Finalmente se le condena a morir en la hoguera, no sin
antes habérsele confiscado sus bienes. Don Carlos
es ejecutado públicamente el 30 de noviembre
del año citado. Howard F. Cline sugiere que después
de este evento, don Antonio Pimentel
Tlahuiloltzin, gobernador de Texcoco entre 1540 y 1546,
ordenó la elaboración de la pictografía
con el objeto de hacer un inventario de los bienes patrimoniales
del píllotl (nobleza) acolhua que estaban
en poder de don Carlos. De esta forma se intentaba proteger
las propiedades que originalmente pertenecían
al linaje de gobierno de Texcoco. Y aquí se pierde
la historia del documento. No se tienen noticias de
cómo fue adquirido por la Biblioteca del Congreso
de Washington. Es probable que para 1905, el mapa ya
se encontraba en este repositorio.
TEXTO COMPLETO EN LA EDICIÓN IMPRESA
_____________________
Xavier Noguez. Profesor-investigador
de El Colegio Mexiquense, A.C., dedicado al estudio
y publicación de códices coloniales del
centro de México, así como a temas sobre
el origen del guadalupanismo y la iconografía
prehispánica y colonial temprana de tradición
nahua.