VISITA OTRAS PÁGINAS

Pintura Maya

ÍNDICE 93  
DOSIER: La pintura maya Las pinturas murales de Tulum y Santa Rita
Las pinturas murales de Bonampak El Códice París
Cuevas y pinturas rupestres mayas El Códice Madrid. Revela nuevos secretos
Las tapas de bóveda pintadas ARQUEOLOGÍA: Hallazgos en Tenochtitlan
Procedimientos, materiales y colores PIEZA: La lápida de Itzpapálotl, matlatzinca
El Vaso de Princeton DOCUMENTOS: Códice Tulane

DOCUMENTO

Códice Tulane
Xavier Noguez

CONTENIDO
La información es genealógica, representada por medio de parejas con sus respectivas identidades calendáricas. Además se agregaron nombres de lugares expresados mediante glifos toponímicos, así como una cronología en que se utilizó el signo mixteco del año, consistente en un triángulo entrelazado con un rectángulo, acompañado de tres especies de herraduras o plumas blancas. Se registran las genealogías de Chila y Acatlán, en la región de la Mixteca Baja del sur de Puebla. Tiempo más tarde se agregó información catastral de San Juan Ñumi, pueblo en el noroeste de la Mixteca Alta. Las glosas fueron registradas en mixteco. Una parte de ellas, muy destruidas, se escribieron en el reverso de la pictografía. Al principio del códice se agregó una compleja escena de orígenes. La lectura del contenido se hace de abajo hacia arriba.

FECHA DE ELABORACIÓN

Mediados del siglo XVI. Algunas de las glosas fueron añadidas posteriormente.

LUGAR DE ORIGEN

Es probable que la pictografía se haya originado en Acatlán, Puebla, cuyo nombre en mixteco es Yucu Yusi, el Cerro de la Joya de Turquesa. Sin embargo, en el glifo que corresponde al lugar, aquí acompañado de una casa de gobierno señorial, se sustituyó el símbolo de turquesa por el de jade perforado (chalchíhuitl, en náhuatl). Una alternativa de lectura puede ser la de Cerro de la Piedra Preciosa.

Características físicas. Es un rollo en buenas condiciones de 3.73 m de largo por 22 cm de ancho, resultado de la unión de seis secciones de piel de venado. Solamente se utilizó el anverso, donde se aplicó una delgada capa de estuco para dar un color uniforme que sirviera de fondo blanco y terso. Se tomaron fotos ultravioleta del reverso de la pictografía, con el objeto de identificar figuras o glosas adicionales, pero sólo en la sección quinta se encontró un breve texto en mixteco.
Formas y colores. Aunque las genealogías pertenecen a dos poblaciones de la Mixteca Baja, la iconografía y el estilo gráfico son más cercanos a los nahuas del Altiplano central mesoamericano. La representación de las parejas es similar a la que encontramos en los códices mexicas. Por ejemplo, la mujer noble, de cabellos largos, viste un huipil y toca el suelo con las piernas flexionadas. El hombre lleva una manta blanca y diadema rojiazul; se acomoda en un asiento sencillo o de respaldo manufacturado con tule. El tlacuilo aplicó un buen número de colores como el rojo, azul, verde azulado (aplicado particularmente en las imágenes de los cerros), amarillo, café, naranja, rosa y un morado rosáceo. Llama la atención el uso del rosa, particularmente en la escena identificada como de los orígenes de las genealogías. Gráficamente, las parejas dinásticas guardan cierta similitud con las del Códice Dehesa, pictografía colonial procedente de la región entre el centro de Puebla y el occidente de Veracruz.

Sección inicial del códice
El conjunto que describimos posee un fuerte carácter mítico más que histórico. Primeramente se hace referencia a tres sitios registrados mediante un semicírculo (¿montículo o mogote?) y dos glifos de cerro. El primero muestra una barra roja en la parte inferior y estrellas en un estilo gráfico europeo; el segundo es un cerro con una paloma de pecho rosado; el tercero es otro cerro con un personaje con yelmo de coyote. Los lugares no han sido identificados y no parecen ser conquistas militares. Siguen cuatro fechas, dos de ellas anuales y dos más de días del calendario ritual, de izquierda a derecha: año 6 caña, día 9 movimiento, año 7 pedernal, día 1 movimiento. Inmediatamente arriba, la escena indica una ceremonia de asentamiento primigenio, con la participación de dos sacerdotes descalzos, cubiertos con tilmas blancas tachonadas de manchas negras y con cordones que terminan en borlas. Sus nombres son: 3 Casa y 11 Lagartija. Este último sostiene un sahumador. Delante de ellos se pintó lo que parece ser un contenedor con almenas en la parte inferior y que está lleno de puntos rojos (¿chía?). Como escena culminante se aprecia un cerro bicolor (verde azulado y rosa) con una ¿palma? blanca en su interior. En la parte superior sobresale un personaje con un yelmo que lo identifica, junto con los numerales, como 7 Venado. Se ve otro individuo, cuyo nombre es 9 Águila, ataviado como esta ave con el pecho rosado. Adopta una posición descendente, dirigiéndose en picada al cerro. Llama la atención la inventiva del pintor indígena, al mostrar signos calendáricos y sus portadores en un mismo conjunto. En la siguiente escena comienzan a aparecer las parejas de estirpe noble que dan noticia de la parte genealógica. Mary Elizabeth Smith ha vinculado a 7 Venado y 9 Águila con las deidades de Acatlán, como se registra en su Relación geográfica. Las fechas también aparecen pareadas en otras pictografías mixtecas, a veces con la variante de 9 Movimiento en lugar de 9 Águila, como en el anverso del Códice Vindobonensis. La autora también comenta la presencia de pares de animales cuadrúpedos y aves en las secciones de orígenes en manuscritos mixtecos y de regiones adyacentes, como en el Códice Egerton.

Breve historia del códice
La pictografía tuvo su origen en la Mixteca Baja, probablemente en Acatlán, Puebla. Hacia finales del siglo XVIII se encontraba en San Juan Ñumi, en la Mixteca Alta donde, a principios del siglo siguiente (ca. 1826), se presentó en un pleito de tierras. Entonces fue descrito como un “mapa”, en vista de que ya se le habían agregado glosas que daban noticias de los linderos del pueblo citado. En los primeros años del siglo XX el códice se encontraba en San Martín Huamelulpan, pueblo vecino de San Juan Ñumi. Ross Parmenter escribió un pormenorizado relato del resto de la historia. Hacia 1912, de Huamelulpan pasa a manos de la familia Daza de Tlaxiaco. En 1928 lo adquiere Félix Muro, quien residía en la ciudad de Oaxaca. Un año más tarde es vendido a Alfred Onken, un comerciante alemán también avecindado en esa ciudad; Onken lo entrega a su hermana, la señora Christel Ridgway, para que sirva de intermediaria en su venta en Estados Unidos. Franz Blom, representante del Department of Middle American Research (posteriormente Middle American Research Institute), de la Universidad de Tulane, lo compra en 1932. Ahí fue expuesto en un pequeño museo hasta 1970, año en que se transfiere a la Biblioteca Latinoamericana de la universidad citada.

Principales estudios
Con anterioridad a la edición facsimilar de Mary Elizabeth Smith y Ross Parmenter (1991), sólo se habían dado a conocer referencias breves y estudios que mencionaban el contenido del códice de forma indirecta. La excepción es un texto de Donald Robertson, publicado en Leyden, Holanda, en 1982.

Otros nombres
Códice de San Martín Huamelulpan, Códice de San Juan Ñumi, Códice Mixteco.

Lugar donde está depositado
Biblioteca Latinoamericana de la Universidad de Tulane, Nueva Orleans, Louisiana, Estados Unidos.

Para leer más...
The Codex Tulane, edición facsimilar, comentarios de Mary Elizabeth Smith y Ross Parmenter, Middle American Research Institute, Publicación núm. 61, Nueva Orleans, Tulane University, Louisiana, 1991.
Gropp, Arthur Eric, “Manuscripts in the Department of Middle American Research”, en Studies in Middle America, Publicación núm. 5, Tulane University, Nueva Orleans, Louisiana, 1933, pp. 217-297.
Robertson, Donald, “ A Preliminary Note on the Codex Tulane”, en Maarten Jansen y T.J.J. Leyenaar (eds.), Coloquio internacional. Los indígenas de México en la época prehispánica y en la actualidad, Rijkmuseum voor Volkenkunde, Leyden, 1982.

_____________________
Xavier Noguez. Profesor-investigador de El Colegio Mexiquense, dedicado al estudio y publicación de códices coloniales del centro de México, así como a temas sobre el origen del guadalupanismo y la iconografía prehispánica y colonial temprana de tradición nahua.

ESPECIAL 29
VIGENTE
CÓDICE NUTTALL
Segunda parte

NÚMERO 95
VIGENTE
LOS VOLCANES EN MÉXICO

ARTÍCULOS EN LÍNEA

El entorno volcánico en México
Servando de la Cruz Reyna

En la naturaleza del fenómeno volcánico destacan tres factores: la distribución espacial de los volcanes, la distribución temporal, y la naturaleza e intensidad de la actividad volcánica


Simbolismo de los volcanes. Los volcanes en la cosmovisión mesoamericana
Johanna Broda
Los volcanes eran deidades controladoras de los fenómenos meteorológicos. Algunas creencias y prácticas del milenario culto a los volcanes siguen vigentes.

HOME . Suscripciones . Ediciones atrasadas . Banco Imágene . En línea . Indice General . Próximo Número . CONTÁCTANOS
©1993 Copyright Editorial Raíces S.A. de C.V.