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DOCUMENTO
Códice Tulane
Xavier Noguez
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CONTENIDO
La información es genealógica, representada
por medio de parejas con sus respectivas identidades
calendáricas. Además se agregaron
nombres de lugares expresados mediante glifos toponímicos,
así como una cronología en que se
utilizó el signo mixteco del año,
consistente en un triángulo entrelazado con
un rectángulo, acompañado de tres
especies de herraduras o plumas blancas. Se registran
las genealogías de Chila y Acatlán,
en la región de la Mixteca Baja del sur de
Puebla. Tiempo más tarde se agregó
información catastral de San Juan Ñumi,
pueblo en el noroeste de la Mixteca Alta. Las glosas
fueron registradas en mixteco. Una parte de ellas,
muy destruidas, se escribieron en el reverso de
la pictografía. Al principio del códice
se agregó una compleja escena de orígenes.
La lectura del contenido se hace de abajo hacia
arriba.
FECHA DE ELABORACIÓN
Mediados del siglo XVI. Algunas de las glosas fueron
añadidas posteriormente.
LUGAR DE ORIGEN
Es probable que la pictografía se haya originado
en Acatlán, Puebla, cuyo nombre en mixteco
es Yucu Yusi, el Cerro de la Joya de Turquesa. Sin
embargo, en el glifo que corresponde al lugar, aquí
acompañado de una casa de gobierno señorial,
se sustituyó el símbolo de turquesa
por el de jade perforado (chalchíhuitl,
en náhuatl). Una alternativa de lectura puede
ser la de Cerro de la Piedra Preciosa. |
• Características
físicas. Es un rollo en buenas condiciones
de 3.73 m de largo por 22 cm de ancho, resultado
de la unión de seis secciones de piel de
venado. Solamente se utilizó el anverso,
donde se aplicó una delgada capa de estuco
para dar un color uniforme que sirviera de fondo
blanco y terso. Se tomaron fotos ultravioleta del
reverso de la pictografía, con el objeto
de identificar figuras o glosas adicionales, pero
sólo en la sección quinta se encontró
un breve texto en mixteco.
• Formas y colores. Aunque
las genealogías pertenecen a dos poblaciones
de la Mixteca Baja, la iconografía y el estilo
gráfico son más cercanos a los nahuas
del Altiplano central mesoamericano. La representación
de las parejas es similar a la que encontramos en
los códices mexicas. Por ejemplo, la mujer
noble, de cabellos largos, viste un huipil y toca
el suelo con las piernas flexionadas. El hombre
lleva una manta blanca y diadema rojiazul; se acomoda
en un asiento sencillo o de respaldo manufacturado
con tule. El tlacuilo aplicó un
buen número de colores como el rojo, azul,
verde azulado (aplicado particularmente en las imágenes
de los cerros), amarillo, café, naranja,
rosa y un morado rosáceo. Llama la atención
el uso del rosa, particularmente en la escena identificada
como de los orígenes de las genealogías.
Gráficamente, las parejas dinásticas
guardan cierta similitud con las del Códice
Dehesa, pictografía colonial procedente
de la región entre el centro de Puebla y
el occidente de Veracruz. |
Sección
inicial del códice
El conjunto que describimos posee un
fuerte carácter mítico más que
histórico. Primeramente se hace referencia a
tres sitios registrados mediante un semicírculo
(¿montículo o mogote?) y dos glifos de
cerro. El primero muestra una barra roja en la parte
inferior y estrellas en un estilo gráfico europeo;
el segundo es un cerro con una paloma de pecho rosado;
el tercero es otro cerro con un personaje con yelmo
de coyote. Los lugares no han sido identificados y no
parecen ser conquistas militares. Siguen cuatro fechas,
dos de ellas anuales y dos más de días
del calendario ritual, de izquierda a derecha: año
6 caña, día 9 movimiento, año 7
pedernal, día 1 movimiento. Inmediatamente arriba,
la escena indica una ceremonia de asentamiento primigenio,
con la participación de dos sacerdotes descalzos,
cubiertos con tilmas blancas tachonadas de manchas negras
y con cordones que terminan en borlas. Sus nombres son:
3 Casa y 11 Lagartija. Este último sostiene un
sahumador. Delante de ellos se pintó lo que parece
ser un contenedor con almenas en la parte inferior y
que está lleno de puntos rojos (¿chía?).
Como escena culminante se aprecia un cerro bicolor (verde
azulado y rosa) con una ¿palma? blanca en su
interior. En la parte superior sobresale un personaje
con un yelmo que lo identifica, junto con los numerales,
como 7 Venado. Se ve otro individuo, cuyo nombre es
9 Águila, ataviado como esta ave con el pecho
rosado. Adopta una posición descendente, dirigiéndose
en picada al cerro. Llama la atención la inventiva
del pintor indígena, al mostrar signos calendáricos
y sus portadores en un mismo conjunto. En la siguiente
escena comienzan a aparecer las parejas de estirpe noble
que dan noticia de la parte genealógica. Mary
Elizabeth Smith ha vinculado a 7 Venado y 9 Águila
con las deidades de Acatlán, como se registra
en su Relación geográfica. Las
fechas también aparecen pareadas en otras pictografías
mixtecas, a veces con la variante de 9 Movimiento en
lugar de 9 Águila, como en el anverso del Códice
Vindobonensis. La autora también comenta
la presencia de pares de animales cuadrúpedos
y aves en las secciones de orígenes en manuscritos
mixtecos y de regiones adyacentes, como en el Códice
Egerton.
Breve
historia del códice
La pictografía tuvo su origen en la Mixteca Baja,
probablemente en Acatlán, Puebla. Hacia finales
del siglo XVIII se encontraba en San Juan Ñumi,
en la Mixteca Alta donde, a principios del siglo siguiente
(ca. 1826), se presentó en un pleito
de tierras. Entonces fue descrito como un “mapa”,
en vista de que ya se le habían agregado glosas
que daban noticias de los linderos del pueblo citado.
En los primeros años del siglo XX el códice
se encontraba en San Martín Huamelulpan, pueblo
vecino de San Juan Ñumi. Ross Parmenter escribió
un pormenorizado relato del resto de la historia. Hacia
1912, de Huamelulpan pasa a manos de la familia Daza
de Tlaxiaco. En 1928 lo adquiere Félix Muro,
quien residía en la ciudad de Oaxaca. Un año
más tarde es vendido a Alfred Onken, un comerciante
alemán también avecindado en esa ciudad;
Onken lo entrega a su hermana, la señora Christel
Ridgway, para que sirva de intermediaria en su venta
en Estados Unidos. Franz Blom, representante del Department
of Middle American Research (posteriormente Middle American
Research Institute), de la Universidad de Tulane, lo
compra en 1932. Ahí fue expuesto en un pequeño
museo hasta 1970, año en que se transfiere a
la Biblioteca Latinoamericana de la universidad citada.
Principales
estudios
Con anterioridad a la edición facsimilar de Mary
Elizabeth Smith y Ross Parmenter (1991), sólo
se habían dado a conocer referencias breves y
estudios que mencionaban el contenido del códice
de forma indirecta. La excepción es un texto
de Donald Robertson, publicado en Leyden, Holanda, en
1982.
Otros
nombres
Códice de San Martín Huamelulpan,
Códice de San Juan Ñumi, Códice
Mixteco.
Lugar
donde está depositado
Biblioteca Latinoamericana de la Universidad de Tulane,
Nueva Orleans, Louisiana, Estados Unidos.
Para
leer más...
The Codex Tulane, edición
facsimilar, comentarios de Mary Elizabeth Smith y Ross
Parmenter, Middle American Research Institute, Publicación
núm. 61, Nueva Orleans, Tulane University, Louisiana,
1991.
Gropp, Arthur Eric,
“Manuscripts in the Department of Middle American
Research”, en Studies in Middle America,
Publicación núm. 5, Tulane University,
Nueva Orleans, Louisiana, 1933, pp. 217-297.
Robertson, Donald, “ A Preliminary
Note on the Codex Tulane”, en Maarten
Jansen y T.J.J. Leyenaar (eds.), Coloquio internacional.
Los indígenas de México en la época
prehispánica y en la actualidad, Rijkmuseum
voor Volkenkunde, Leyden, 1982.
_____________________
Xavier Noguez. Profesor-investigador
de El Colegio Mexiquense, dedicado al estudio y publicación
de códices coloniales del centro de México,
así como a temas sobre el origen del guadalupanismo
y la iconografía prehispánica y colonial
temprana de tradición nahua.
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ESPECIAL
29
VIGENTE
CÓDICE NUTTALL
Segunda parte
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