Los
restos óseos humanos son un testimonio
de suma importancia para el conocimiento de las
poblaciones antiguas, ya que por medio de la antropología
física se pueden estudiar aspectos fundamentales,
como las enfermedades que dejaron huella en ellos.
Los estudios osteopatológicos permiten
valorar el origen, la evo-lución y las
causas que provocan algunas enferme-dades, como
los padecimientos congénitos, infecciosos
y nutricionales, entre otros. De esta manera,
podemos plantear algunas hipótesis sobre
las condiciones de vida de la población
de México en distintas épocas. Con
este enfoque se presentó una exposición
en el Museo Nacional de Antropología, en
la cual se abordaron los siete temas que se presentan
aquí.
MALFORMACIONES Y AFECCIONES CONGÉNITAS
Se trata de alteraciones o defectos estructurales
o funcionales que están presentes en el
momento del nacimiento y pueden ser originados
por una falla en la formación de uno o
más constituyentes del cuerpo durante el
desarrollo embrionario. Estas características
pueden o no ser hereditarias y se excluyen, por
lo tanto, las anormalidades morfológicas
causadas por traumatismos y por daños producidos
por afecciones bacterianas o virales, que se establecen
una vez que el órgano ya se ha formado.
Algunas de estas enfermedades afectan exclusiva-mente
al cráneo y alteran su morfología,
como el caso de la craneoestenosis, que se caracteriza
por el cierre prematuro de una o más suturas
craneales. El tipo de deformidad que da lugar
a esta enfermedad varía según sea
la sutura o suturas que se cierren a edad temprana.