
Cerro de las Minas, Oaxaca,
muestra rasgos característicos de los centros
urbanos prehispánicos
de la Mixteca. Situado en una posición defensiva,
contaba con una amplia extensión de tierras
cultivables cercanas al sitio y fue el centro rector
económico, político y cultural para
comunidades dependientes.
Foto: Marcus Winter
Cerro
de las Minas se localiza al norte de la ciudad de Huajuapan
de León, Oaxaca. El sitio arqueológico
muestra rasgos característicos de los centros
urbanos prehispánicos de la Mixteca, como Diquiyú,
Monte Negro, Huamelulpan, Yucuita y Yucuñudahui.
Abarca aproximadamente medio kilómetro cuadrado
y tuvo una población de entre 1 000 a 2 000 habitantes.
Situado en una posición defensiva, contaba con
una amplia extensión de tierras cultivables cercanas
al sitio y fue el centro rector económico, político
y cultural para comunidades dependientes dentro de un
radio de unos 10-15 km.
Cerro de las Minas fue fundado en el Preclásico
Tardío por gente procedente de Santa Teresa,
sitio ubicado 2 km al sur, en el margen izquierdo del
río Mixteco. Sin embargo, su florecimiento más
notable tuvo lugar en el Clásico, cuando apareció
en la Mixteca Baja de Oaxaca y Puebla la cultura ñuiñe,
con un estilo propio de arquitectura, escritura, cerámica,
figurillas y urnas (Ñuiñe, “tierra
caliente”, es el nombre mixteco de la Mixteca
Baja). Cerro de las Minas es el único sitio arqueológico
abierto al público en la Mixteca Baja, y por
haber sido extensivamente explorado proporciona mucha
información sobre la cultura ñuiñe.
Los tres puntos más elevados del cerro están
cubiertos por plataformas escalonadas de piedra, mientras
que las laderas fueron rellenadas y niveladas para crear
espacios en los que se edificaron un mercado y un conjunto
palaciego. El palacio cuenta con cuartos, un patio central
con escalinata y una tumba grande, la tumba 5, en el
lado opuesto a la escalinata. En las laderas sur y oeste
del cerro se encuentran por lo menos tres conjuntos
de casas con tumbas, probablemente centros de barrios
controlados por familias de la elite.
Los edificios de la fase Nuiñe Temprana (300-500
d.C.) son de bloques de piedra, mientras que los de
la Ñuiñe Tardía (500-800 d.C.)
presentan lajas horizontales delgadas, colocadas como
relleno entre lajas grandes y gruesas en posición
vertical, formando la construcción característica
conocida como “bloque y laja”.
En Cerro de las Minas se encuentran ejemplos de escritura
ñuiñe –símbolos grabados
en bajorrelieve– en lápidas de piedra caliza.
Generalmente se trata de un glifo central: el nombre
de un personaje, acompañado por signos del calendario.
Dos lápidas de este tipo, probablemente con nombres
de gobernantes de la ciudad, estaban empotradas en las
paredes de la tumba 5.
En San Pedro y San Pablo Tequixtepec, unos 25 km al
norte de Cerro de las Minas, la escritura se plasmó
en bloques de basalto en el exterior de las plataformas
monumentales; contienen símbolos con nombres
de personajes y muestran escenas de conquista.
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Marcus Winter. Arqueólogo.
Doctor en antropología por la Universidad de
Arizona. Investigador del Centro INAH Oaxaca. Entre
1987 y 1993 realizó exploraciones en Cerro de
las Minas.