DESCRIPCIÓN
El Códice Cozcatzin fue concebido
dentro de la antigua tradición indígena,
pero enriquecida ya con los procedimientos europeos,
un brillante ejemplo de un nuevo tipo de escritura
de carácter mestizo, a la que
se podría considerar como eminentemente
mexicana. Así, los tlacuilos que
trabajaron el códice incluyeron pictografías
autóctonas y glosas escritas en caligrafía
latina, de las cuales parte se escribieron en
náhuatl y parte en español, lo que
dio como resultado no sólo una nueva forma
de correspondencia, sino también una nueva
estética: la colonial. El códice
se diseñó en forma de libro con
19 hojas de papel importado de 22 cm de ancho
por 29 de altura, sobre las que se escribió
con tintas autóctonas, lo que dio como
resultado una gran riqueza cromática. Se
usó una amplia gama de colores en diferentes
tonalidades: rojos como el nocheztli, producido
con cochinilla; azules como el texotlalli
o el tlacehuilli; verdes fabricados tal
vez con nacazcólotl, y blanco sacado de
la tiza llamada tetízatl, tizatlalli
o chilmatízatl. Por otra parte,
las pictografías fueron enmarcadas con
una línea negra típicamente indígena,
obtenida con el hollín del pino u ocote
al que llamaban tlilli. Cabe señalar
que se conservan sólo 18 de las 19 hojas
originales y aunque muestran las huellas propias
del uso y del tiempo están en muy buen
estado.

En la tercera parte del Códice
Cozcatzin se narra de manera abigarrada la caída
de Tlatelolco gobernado
por Moquíhuix en manos tenochcas
bajo el mando de Axayácatl,
hacia 1473 (7 casa). Fojas 14v y 15r.
ARTÍCULO COMPLETO EN LA EDICIÓN
IMPRESA
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Dra. Ana Rita Valero de García Lascuráin.
Profesora de licenciatura en la Escuela Nacional
de Antropología e Historia. Directora del
Archivo Histórico del Colegio de San Ignacio
José María Basagoiti.