El texto con que abre este artículo es
de los informantes de Sahagún, que continúan
así la descripción: es de muy larga
vista; al ver un cazador no huye, sino hipa y
con su hipo le desmaya; éste le lanza la
primera flecha y el tigre la toma con su mano
y la hace pedazos con los dientes, no pueden lanzársele
más de cuatro saetas. Da un salto como
volando, mata al cazador, lo come, Si el tigre
destruye la primera saeta, se le engaña
poniendo en la segunda una hoja para herirlo.
Muere sin cerrar los ojos, parece vivo. El
tigre blanco dicen que es capitán de los
otros tigres, y es muy blanco (Sahagún,
2000, p. 988). Así es el jaguar albino
capturado recientemente en la Chinantla, Oaxaca.
Dicen que brilla de noche, que es brujo; reluce,
mete gran miedo y como rondaba por tierras
de ganado hace gran prejuicio a los animales.
Con gran cautela y reverencia los habitantes de
la sierra le atraparon y llevaron hasta la capital
del estado, donde está encerrado en un
zoológico cercano, de donde pronto le liberarán
con un collarín que permita a los científicos
conocer sus hábitos y andanzas.
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Elisa Ramírez. Socióloga, poeta,
escritora para niños y traductora. Colaboradora
permanente de esta revista.