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Los
cenotes constituyen uno de los rasgos más llamativos
del paisaje de la península de Yucatán.
En este extenso territorio caracterizado por la ausencia
de las grandes corrientes superficiales que cruzan el
resto de la zona maya, esos pozos naturales representan
el abastecimiento principal de agua. Si bien no fueron
el único factor en la distribución de las
poblaciones mayas prehispánicas, no hay duda que
su presencia contribuyó significativamente a su
desarrollo, y de hecho grandes ciudades como Chichén
Itzá sacaron provecho no sólo de sus condiciones
naturales, sino de su carácter sagrado.
En la medida que son fuente del líquido vital,
los cenotes han tenido un lugar especial en la vida ritual
de los grupos mayas. En sus orillas se ubicaban templos
en los que se realizaban ritos asociados a la lluvia y
a la fertilidad, y a sus aguas sagradas se arrojaban diversos
objetos –muchos de ellos ahora entre los mejores
ejemplos de la habilidad artística de los antiguos
mayas– y la máxima ofrenda que podía
hacerse a los dioses: la vida humana. Hoy en día
siguen siendo centros de veneración y culto, pues
su don principal, el agua, es aún un elemento fundamental
para la sobrevivencia de las comunidades que habitan la
región.
Los cenotes siempre atrajeron la atención de viajeros
e investigadores y algunos llegaron a realizar exploraciones
en las que se localizó una gran cantidad de objetos
de excelente manufactura, además de que se confirmó
la importancia concedida a sus aguas como medio de comunicación
con las divinidades. En las últimas décadas
se han emprendido estudios en los que se utilizan métodos
y técnicas acordes con la complejidad que implica
la naturaleza de los cenotes. Se han realizado exploraciones
subacuáticas que han arrojado un buen caudal de
datos arqueológicos, se han llevado a cabo estudios
geológicos que explican el proceso de formación
de estos peculiares pozos, se ha analizado su relación
con el desarrollo de las grandes ciudades de la región,
entre otros aspectos. Del estado de esta novedosa visión
global sobre los cenotes y su papel en la historia de
los mayas del norte de la península de Yucatán
damos cuenta en este número. |