DOSIER
La pintura
maya
| Las expresiones pictóricas
de los mayas se encuentran entre los mejores ejemplos
de su género en la época prehispánica.
Lo son no sólo por sus innegables cualidades
estéticas y por el uso de técnicas
de probada eficacia, sino por ser una vía
de estudio de numerosos aspectos de la cultura maya.
Gran parte de la evidencia de que se dispone se
encuentra en tres soportes: la pintura mural, los
códices y las vasijas pintadas de cerámica.
En ellos se encuentran elocuentes escenas, con frecuencia
acompañadas de textos jeroglíficos,
que nos informan –en no pocas ocasiones con
gran detalle– sobre la compleja visión
del mundo de los mayas, sus ritos y el calendario,
entre otros asuntos. |
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Pintura
mural

Pintura mural. Clásico
Temprano. Calakmul, Campeche.
Foto: Jorge Pérez de Lara / Raíces
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Las
pinturas murales más famosas del área
maya son sin duda –por su extraordinario
estado de conservación– las de Bonampak,
Chiapas, pero están lejos de ser las únicas.
De hecho las ciudades mayas que ahora muestran
una apariencia en la que predominan el tono de
la piedra desnuda, debieron estar en su momento
totalmente pintadas, tanto en los exteriores como
en los interiores, en los que se pintaron complejos
y largos murales como lo muestran los de la propia
Bonampak y los recientemente descubiertos en Calakmul,
Campeche, por dar algunos ejemplos. A pesar de
que son, por su naturaleza misma, un elemento
que se deteriora con facilidad, se han conservado
ejemplos de prácticamente todas las épocas
en las diversas regiones. En esas pinturas se
plasmaron una variedad de temas que da cuenta
de la complejidad de la cultura maya. |
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Cerámica
Los artistas
del Clásico maya supieron, con una extraordinaria
sensibilidad, unir las representaciones pictóricas
y la escritura jeroglífica para crear complejas
composiciones en cerámica en las que es
evidente su dominio de la cosmogonía y
la historia de su pueblo; esas obras se sitúan,
por pleno derecho, entre las mejores del mundo.
La sofisticación técnica de la cerámica
pintada del Clásico maya no tiene paralelo
en ninguna otra cultura del mundo. Los ceramistas
mayas modelaban a mano las vasijas, añadiendo
pequeños rodillos de barro a una base con
forma de tortilla hasta obtener piezas simétricas
de paredes muy delgadas. Aunque es cierto que
en muchas culturas se ha utilizado este tipo de
pintura, ninguna supera a la maya en el gran pulimento
de las superficies, la amplia gama de colores
y su exquisito terminado. |

Vasija. Clásico.
Tabasco. Museo Carlos Pellicer Cámara,
Villahermosa, Tabasco.
Foto: Marco Antonio Pacheco / Raíces |
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Códices
Destinados a guiar a los sacerdotes y con ellos
a pueblos enteros a lo largo del tiempo, los únicos
tres códices mayas prehispánicos
mejor conservados –París, Madrid
y Dresde, llamados así en alusión
a la ciudad que ahora los alberga– son un
espléndido testimonio de la más
larga tradición de “escribir-pintando”
entre las culturas mesoamericanas. El conjunto
de manuscritos jeroglíficos prehispánicos
que hoy se conocen como códices mayas está
formado por menos de una decena de ejemplares,
número sorprendentemente bajo si se toma
en cuenta que de esa región mesoamericana
es de donde procede la tradición más
larga de escritura indígena, y que ahí
se usaron los códices durante más
de mil años.
Códice
Madrid, pp. 83 y 84.
Reprografía: Marco Antonio Pacheco / Raíces |
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