Escenarios de otro tiempo, sitios arqueológicos
que nos envuelven en una misteriosa atmósfera
y evocan nuestra propia historia en aquella narrada
por la piedra y el intrincado paisaje de las selvas.
Al igual que las culturas que abrigaron, muchas
áreas silvestres en México se han
perdido; sin embargo, aún existen grandes
extensiones de selva maya donde el jaguar merodea
los caminos del pasado y del presente, sitios
arqueológicos que conservan su esencia
y permiten recrear la relación de la cultura
maya con el entorno natural que hoy permanece
vivo.
Hay jaguares en la memoria de la piedra en sitios
como Calakmul, Campeche; Tikal, Guatemala; y Yaxchilán
y Bonampak, Chiapas, pero éstos no sólo
conservan vivas las múltiples representaciones
del jaguar, sino también su antigua presencia.
Inmersos en el corazón de las selvas territorio
de esta especie, los sitios arqueológicos
brindan una experiencia de contacto con el mundo
natural y dejan abierta la posibilidad de tener
la afortunada experiencia de observar un jaguar.
La integración del ambiente natural con
el diseño de estos lugares enclavados en
las selvas, hace que el milenario espíritu
del jaguar siga habitando en ellas y añade
un elemento de atracción para los visitantes.
La adecuada cobertura vegetal dentro de las zonas
arqueológicas ofrece una atmósfera
natural que hace los recorridos mucho más
agradables.
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Eugenia Pallares.
Directora general de Agrupación Sierra
Madre. Ha estado a cargo de diversos proyectos
de comunicación de la diversidad natural
de México y es autora de libros infantiles
sobre la naturaleza y de diversos artículos
sobre el tema.
Patricio Robles
Gil. Fotógrafo, pintor, escultor y promotor
de una cultura de respeto por la naturaleza. Presidente
fundador de dos organizaciones conservacionistas
mexicanas: Agrupación Sierra Madre y Unidos
para la Conservación.