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Entre
2003 y 2006, la Dirección de Salvamento Arqueológico
del INAH realizó un proyecto de investigación
arqueológica en las riberas del río Grande
de Santiago, que abarca sitios localizados en municipios
de Nayarit, principalmente, y Jalisco. Con base en los
vestigios localizados se determinó que la región
estuvo habitada desde hace 2200 años y que ahí
se desarrolló, con variantes, la llamada tradición
de tumbas de tiro.
El conquistador Nuño Beltrán de Guzmán
dejó un testimonio de la posesión y bautizo
que el 5 de junio de 1530 hizo del río que a partir
de ese momento y en lo sucesivo se conoció como
del Espíritu Santo o Grande de Santiago:
Otro día, domingo, día del Espíritu
Santo, antes que amaneciese, se partió el campo
á esperarme al rio, y después de oido Misa
y aber recibido el Santo Sacramento, me partí,
y llegado al rio, mandé que no pasase el fardaje,
y que quedasen con ello los capitanes Verdugo y Barrios,
de caballo, y Vazquez con su gente de pié; yo con
todos los indios de guerra y el Beedor y Cristóbal
de Oñate con sus compañías, y Proaño
y el capitan Villalba de mi guarda con las suyas, pasamos
el rio, y en medio dél tomé la posesion
por Vuestra Majestad, poniéndole por nombre el
rio del Espíritu Santo (Santiago), y de la conquista,
la conquista del Espíritu Santo de la mayor España,
porque sin su lumbre y gracia, mal se puede hacer cosa
ninguna por tierras no sabidas y tan extrañas;
y así suplico humildemente á Vuestra Majestad
confirme estos nombres que tan debidos y justos en tal
dia se pusieron, y todos los demas que yo en nombre de
Vuestra Majestad en estas partes pusiere (“Carta
a S.M. del Presidente de la Audiencia de México,
Nuño de Guzmán en que refiere la jornada
que hizo a Mechoacan, a conquistar la provincia de los
terribles chichimecas que confinan, con Nueva España,
MDXXX”, en Crónicas de la Conquista,
núm. 4, Instituto Jalisciense de Antropología
e Historia, 1963, p. 54).
Se trata de un importante drenaje natural que nace en
el valle de Toluca con el nombre de río Lerma,
atraviesa parcialmente los estados de México, Michoacán,
Guanajuato y Jalisco, donde confluye en el lago de Chapala.
Desde allí continúa con el nombre de río
Grande de Santiago y se dirige hacia el noroeste y, atravesando
la Sierra Madre Occidental por un estrecho cañón
que a veces llega a ser desfiladero, penetra en Nayarit
por el punto llamado Analco, para desembocar finalmente
en el Pacífico a la altura del lugar llamado Boca
del Asadero.
Precisamente en la región sureste de Nayarit, recientemente
la Comisión Federal de Electricidad (CFE), aprovechando
esta importante corriente fluvial, ha concluido la construcción
de la Presa Hidroeléctrica El Cajón. Como
resultado de la construcción de esta magna obra,
entre 2003 y 2006, la Dirección de Salvamento Arqueológico
del inah llevó a cabo un proyecto de investigación
y salvaguarda del patrimonio arqueológico de la
nación.
El área de estudio se delimitó en función
del nivel máximo de embalse que según estimaciones
inundaría aproximadamente 3 982 ha, aprovechando
el caudal del río Grande de Santiago y de algunos
de sus afluentes, que se internan en los municipios de
Santa María del Oro, Jala, La Yesca, Ixtlán
del Río, en Nayarit, y el de Hostotipaquillo, en
Jalisco. En otras obras derivadas del proyecto hidroeléctrico
también se llevaron a cabo investigaciones.
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Raúl Barrera Rodríguez. Arqueólogo.
Director del Proyecto Arqueológico El Cajón,
Nayarit, e investigador de la Dirección de Salvamento
Arqueológico, INAH. En 2004 recibió la medalla
“Nayarit” a la investigación científica
y tecnológica en el área de ciencias sociales
y económicas. Curador de la exposición “Entre
ríos y montañas sagradas: Arqueología
en El Cajón, Nayarit”, que se exhibió
en el Museo de Templo Mayor hasta el 31 de enero de 2007. |