arqueología mexicana
El jaguar en el México prehispánico

ÍNDICE 72  
DOSSIER Tigres, tigrillos, leones y tecuanes
El icono felino en México El jaguar: espíritu de lo silvestre
Tras la huella del jaguar en Teotihuacan "El jaguar prehispánico. Huellas de lo divino"
Jaguares y pumas de Tula y Chichén Historias de saqueo. 1985
El simbolismo del jaguar en Mesoamérica MUSEOS: Oaxaca
El jaguar entre los mayas GUÍA DE VIAJEROS: Hidalgo
El jaguar en la cosmovision mexica CONCURSO DE CUENTO HISTÓRICO

EL JAGUAR EN MESOAMÉRICA

EL ICONO FELINO EN MÉXICO
FAUCES, GARRAS Y UÑAS

Nicholas J. Saunders

El jaguar es el más grande y poderoso felino de América y por más de tres mil años fue uno de los más importantes animales simbólicos de Mesoamérica. La imagen del jaguar, al igual que la del ocelote y la del puma, aparece en el arte de todas las civilizaciones prehispánicas, desde los olmecas hasta los aztecas. La fascinación que ejercieron los jaguares sobre la imaginación de los pueblos indígenas persistió en la época colonial y ha llegado hasta nuestros días.


Foto: Marco Antonio Pacheco / Raíces

Poseedor de características que lo hacen el más poderoso de los animales, al jaguar se le asociaba con el gobierno. Los señores, que solían proclamar una relación mítica con el gran felino, frecuentemente utilizaban elementos propios del jaguar y en ocasiones se vestían como tales. Es el caso de este gobernante representado en un pintura mural de Cacaxtla, Tlaxcala, prácticamente cubierto por una piel de jaguar y con garras en lugar de pies.
Cultura olmeca-xicalanca. Epiclásico. Cacaxtla, Tlaxcala. Edificio A, muro norte.

Hermoso pero mort’fero, el jaguar evoca las más intensas emociones humanas. Fuerte y ágil, con un agudo sentido del olfato y afiladas garras, se convirtió en parangón de las virtudes masculinas, identificado con cazadores y guerreros y, por analog’a, con la guerra y el sacrificio. Asesino silencioso y furtivo, su habilidad para ver en la oscuridad lo asocian con la brujería y la magia, como alter ego de chamanes o espíritu familiar de sacerdotes y reyes.
Tal vez fue su capacidad para cazar en tierra, sobre los árboles y en el agua lo que le valió el papel mítico de "señor de los animales" y de patrono espiritual de las fuerzas de la fertilidad. Otro rasgo igualmente importante, que los pueblos indios de México conocen bien, es que todos los animales son presa del jaguar sin que él lo sea de ninguno. Sólo los humanos matan al jaguar, lo que podría explicar la creencia, ampliamente difundida entre los indígenas americanos, en la igualdad espiritual de ambos. Partiendo de esa visión del mundo, cada hombre lleva en su interior un jaguar y cada jaguar podr’a ser a su vez un hombre disfrazado.
Los felinos son excelentes depredadores pero, por supuesto, es la manera en que el hombre percibe sus cualidades animales la que determina cómo se le utilizan en el arte y la religión. En la época prehispánica, la unión simbólica de rasgos animales y humanos para crear criaturas híbridas y fantásticas estableció una manera de combinar cualidades físicas y atributos sobrenaturales para representar a poderosos dioses, espíritus, gobernantes divinos o semidivinos, osados guerreros y afortunados cazadores. La imaginería simbólica mediante la cual se representa a felinos y a otros animales emblemáticos no se limita a la mera representación artística; ésta refleja ideas y creencias fundamentales, se refiere a un concepto cultural de lo que se considera fuerte y valiente, peligroso y triunfante: es la representación por excelencia de fuerzas elementales que escapan del control del hombre.

El jaguar entre los olmecas

En México, el primer icono felino aparece entre los olmecas (1250-400 a.C.) en esculturas monumentales de piedra y en delicadas piezas de jade de sitios como San Lorenzo y El Azuzul, en Veracruz, y La Venta, en Tabasco. Excepto por el énfasis de San Lorenzo en representaciones naturalistas, la imaginería felina olmeca se distingue principalmente por una representación recurrente: la de una extraña criatura, parte felina y parte humana, con una característica boca de labios ca’dos que parece gruñir. La investigación etnográfica en sociedades indias contemporáneas de Mesoamérica y Sudamérica proporciona mitos y cuentos que nos permiten una interpretación mucho más exacta de lo que representaron estas criaturas olmecas.

 

TEXTO COMPLETO EN LA EDICIÓN IMPRESA

_________________________
Nicholas J. Saunders. Doctor en arqueología por la Universidad de Southampton. Profesor del Departamento de Antropología del University College London, Londres.


La Expulsión

Inicio . Ediciones anteriores . Número Vigente . Especial Vigente . Próximo Número . Suscríbete . Banco imágenes . Contáctanos
Quiénes somos . Otros productos . Anúnciate . Bolsa de Trabajo . Enlaces
©1993 Copyright Editorial Raíces S.A. de C.V.