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La presencia
de la cultura huasteca en Querétaro
Jorge Quiroz Moreno,
Sarai Romero Sánchez
Uno de los objetivos
de nuestra investigación, que abarca
los municipios de Landa de Matamoros, Pinal
de Amoles, Arroyo Seco y Jalpan de Serra,
en Querétaro, es conocer en qué
medida la cultura huasteca se presenta en
el interior de la Sierra Gorda. Los trabajos
arqueológicos en el área comenzaron
en 1993 y hasta el momento se ha realizado
el recorrido de la mayor parte de la sierra.
Se han identificado muchos sitios arqueológicos
y realizado excavaciones en algunos, como
Purísima de San Agustín, San
Francisco Concá y Tancama, en los
que se han encontrado características
que los relacionan con los grupos de la
Huasteca. Para establecer la distribución
de la cultura huasteca, que ha sido tema
de varias discusiones, es necesario tomar
en cuenta sus diferentes características,
como la arquitectura, las costumbres funerarias,
los rasgos físicos de los individuos
y los materiales arqueológicos.
En Tancama, donde se ha realizado una investigación
más exhaustiva, se han encontrado
restos culturales con características
huastecas. Hasta el momento se ha explorado
y consolidado parte del lugar. Entre las
principales actividades están el
levantamiento topográfico y arquitectónico,
así como la delimitación del
sitio. Posteriormente, se realizó
la exploración y consolidación
de las estructuras 6 y 8, además
de la exploración de la Estructura
7. Asimismo, durante la primera temporada
se trabajó en la Plaza El Mirador.
La cerámica recuperada en Tancama,
Purísima y San Francisco Concá
muestra similitudes con materiales huastecos
en color y diseño, por ejemplo en
los tipos cerámicos conocidos como
Zaquil Negro, Tancol Policromo y Aguilar
Rojo.
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El Adolescente de Jalpan
es una escultura de basalto de aproximadamente
un metro de altura, muy semejante a la llamada
el Adolescente Huasteco o de Tamuín,
que se localizó en el sitio de El
Consuelo, S.L.P., en 1917. En ambas se representa
a un varón de pie y los símbolos
esgrafiados que muestran son semejantes.
Foto: Marco Antonio Pacheco /Raíces
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