Una misma postura por tiempo
prolongado puede producir algunas lesiones en
el esqueleto. Ilustración: archivo DAF
/ INAH. fotos: boris
de swan / raíces |
El
estudio de las lesiones en el esqueleto permite a
la antropología física no sólo
reconocer las probables actividades ejercidas por
los individuos en un contexto arqueológico,
sino también identificar a personas en casos
de investigación forense.
La
cotidianidad es definida como la organización,
día tras día, de la vida individual de
los hombres y de las mujeres; la reiteración
de sus acciones vitales se fija en la repetición
de cada día, en la distribución diaria
del tiempo; toda organización social tiene su
propia vida cotidiana. Hombres y mujeres, sea cual sea
su lugar en la escala social, participan de esa vida
diaria, repetitiva, que produce a la sociedad en su
conjunto.
De tal manera que el quehacer diario de las personas
comunes en su vida personal, sea cual sea su actividad,
determina una cotidianidad, a veces no percibida por
las propias personas, de la cual derivan roles y estatus
dentro de las sociedades. Normalmente lo que pasa desapercibido
y a lo que se le otorga la menor importancia se le conoce
como lo cotidiano, y se compone de repeticiones y acciones
en el trabajo y fuera del él, movimientos mecánicos
(de las manos y del cuerpo) durante horas, días,
semanas, meses y años; repeticiones lineales
y repeticiones cíclicas (Lau, 1993).
La actividad ocupacional sería sólo una
parte de la vida cotidiana, y se refiere a la serie
de procedimientos prácticos realizados por un
individuo que requieren de habilidad física o
destreza manual para obtener un bien para su subsistencia,
ya sea para autoconsumo, intercambio, obsequio o ventas
a terceros.
Antropología
física
Entre los objetivos de la osteología antropológica
se encuentra el estudio de las marcas de actividad ocupacional.
Este tipo de investigaciones busca la reconstrucción
de las poblaciones antiguas con la finalidad de interpretar
el modo de vida y la organización social que
condicionan a los individuos. El investigador pone énfasis
en el análisis de las marcas músculo-esqueléticas
presentes en los huesos y en el conocimiento del contexto
arqueológico e histórico que muestre la
probable actividad realizada en vida por los integrantes
de esas poblaciones.
Con el paso de los años, esta línea de
investigación ha adquirido mayor importancia
dentro de la antropología física, y gracias
a los trabajos de diversos autores se han elaborado
nuevos conceptos y técnicas de análisis
(Valenzuela, 2004).
Para realizar las diferentes actividades ocupacionales
se necesita un tipo específico de habilidades
y esfuerzos; en consecuencia, en el esqueleto humano
se refleja, de distintas maneras y al cabo de muchos
años, la práctica de esa actividad. Aunque
el sistema esquelético haya alcanzado su madurez,
el hueso continúa remodelándose a lo largo
de la vida y adapta sus propiedades a las demandas mecánicas
ejercidas sobre él. En respuesta al movimiento
inducido por los grupos musculares, el esqueleto humano
responde con una serie de transformaciones en su morfología.
La biomecánica estudia la física del movimiento
humano, en el que se integran las fuerzas producidas
por el cuerpo y las fuerzas que actúan sobre
él, así como las consecuentes modificaciones
o deformaciones que éste sufre. Al encontrarse
bajo constantes esfuerzos durante un largo tiempo, los
músculos pueden provocar lesiones en los huesos.
La permanencia en una misma postura por tiempo prolongado
también puede provocar lesiones, ya que las articulaciones
se encuentran bajo tensión. Las lesiones pueden
reflejarse en sitios de inserción muscular muy
marcada, en excrecencias óseas e incluso en perforaciones
en los huesos. Esta respuesta del hueso ante tal esfuerzo
produce lo que se conoce como marcas de ocupación
(Hawkey y Merbs, 1995; Kennedy, 1989).
TEXTO COMPLETO EN LA
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_____________________
Gerardo Valenzuela Jiménez. Antropólogo
físico por la ENAH. Candidato a maestro en antropología
por la UNAM. Investigador en la Dirección de
Antropología Física del INAH. Se especializa
en marcadores de actividad ocupacional en poblaciones
desaparecidas.