arqueología mexicana
EL ESTADO DE GUERRERO, UN TERRITORIO POR DESCUBRIR

ÍNDICE 82  
DOSIER: Arqueología de Guerrero Guía de Viajeros. Guerrero

La época prehispánica en Guerrero

Ídolos en los altares
El estilo olmeca en Guerrero PIEZA: La concha grabada
La Organera-Xochipala, Guerrero SEMBLANZA: Guadalupe Mastache (1942-2004)
Sitio preurbano en la región Mezcala ARQUEOLOGÍA: Falsificando la historia
Los códices histórico/territoriales en Guerrero ICONOGRAFÍA: Escudos de armas tlaxcaltecas
Ichcateopan y los restos de Cuauhtémoc DOCUMENTO: Códice de Dresde

DOSIER

Ídolos en los altares
LA RELIGIOSIDAD INDÍGENA EN LA MONTAÑA DE GUERRERO
Samuel Villela Flores


Altar doméstico en la comunidad nahua de Coachimalco, municipio de Tlapa, Guerrero, noviembre de 2004. Al lado de la imagen cristiana del apóstol Santiago, principal conjurador de “infieles”, se encuentran un San Marquitos de tradición ñuiñe..
Foto: Samuel Villela

Proveniente de una tradición mesoamericana de culto a deidades de la fertilidad y de la tierra, hoy en día se desarrolla en la Mixteca nahua tlapaneca, o Montaña de Guerrero, un culto a deidades agrícolas bajo diversas formas, como los San Marquitos, los tamales tzoalli y otras entidades sagradas. La continuidad de este culto se relaciona con prácticas agrícolas y rituales curativos y territoriales, y permite entender rasgos peculiares de esa religiosidad indígena contemporánea.

En 1929, la antropóloga, ensayista e historiadora del arte Anita Brenner publicó la obra Ídolos tras los altares, en la cual hizo un recuento del florecimiento cultural mexicano después del movimiento revolucionario de 1910. El título de esa obra se debió al reconocimiento de la práctica indígena –en el periodo colonial– de culto a sus dioses prehispánicos, agazapados tras los altares cristianos. Aunque Anita prosiguió sus investigaciones sobre el arte mexicano en 1931, buscando sus orígenes en Guerrero, no conoció el culto que se encuentra vigente en la región de la Montaña. Si se hubiera acercado a él, quizás hubiera titulado su obra con el nombre que lleva el presente trabajo.
En este artículo queremos destacar la continuidad de un culto con raíces mesoamericanas, que permite adentrarnos en una de las peculiaridades de la religiosidad indígena en el principal enclave étnico de la entidad sureña. Veremos algunas expresiones de dicho culto a partir de los San Marquitos, los tamales tzoalli y otras expresiones de esa religiosidad.

EL CULTO A SAN MARCOS
En una resemantización (adaptación del sentido de una cosa para permitir la continuidad del sentido original) del mito mesoamericano sobre los orígenes del maíz, San Marcos evangelista es la entidad sagrada que dio el grano a los indígenas de la Mixteca nahua tlapaneca en Guerrero. De ahí que él sea el principal santo agrícola de los indígenas montañeros. Pero esa advocación agrícola se nos presenta en una dualidad significativa dentro de su religiosidad. Por una parte, encontramos al santo católico tal cual, aunque con atributos campesinos: porta su bule para agua, su túnica verde –que simboliza la vegetación–, una mazorca, una calabaza y está acompañado invariablemente por un felino –un león–, que los indígenas han resignificado en el simbolismo del tigre/tecuani, presente en rituales agrícolas, en complejos dancísticos vinculados a lo agrícola y en la consecuente producción de máscaras, así como en tradiciones y leyendas.
La contraparte de esa dualidad de sentido son los San Marquitos, ídolos prehispánicos antropomorfos o en forma de esferas, que representan gotas de agua o de lluvia, según descripción del antropólogo alemán Leonhardt Schultze Jena, a quien debemos las primeras descripciones etnográficas de ese culto. Estos ídolos se encuentran, en espacios culturales, en la cima de montañas sagradas –donde hay altares a la cruz del cerro y donde se realizan rituales agrícolas, o donde también hay altares como marcadores territoriales–, en altares domésticos y en los graneros donde se guarda el maíz.

 

ARTÍCULO COMPLETO EN LA EDICIÓN IMPRESA

_____________________
Samuel Luis Villela Flores. Maestro en etnología por la ENAH. Profesor investigador en la Dirección de Etnología y Antropología Social (INAH). Coordinador del proyecto “Guerrero”, dentro del proyecto nacional “Etnografía de las regiones indígenas de México en el nuevo milenio” (Coordinación Nacional de Antropología/Conacyt).





Inicio . Ediciones anteriores . Número Vigente . Especial Vigente . Próximo Número . Suscríbete . Banco imágenes . Contáctanos
Quiénes somos . Otros productos . Anúnciate . Bolsa de Trabajo . Enlaces
©1993 Copyright Editorial Raíces S.A. de C.V.