Grandes señores del paisaje urbano mesoamericano, los edificios y complejos arquitectónicos prehispánicos han sido objeto de todo género de estudios, que han privilegiado aspectos tales como el estilo y forma construida resultante. Aquí se combinan arqueología y arquitectura con el objeto de proponer alternativas para el conocimiento de sus procesos de edificación, exploración y conservación.

Las estructuras arqueológicas, como plataformas, drenajes, plazas, espacios para circulación y pirámides o basamentos de templos, entre otros, son resultado de la organización social. Así se obtienen satisfactores necesarios para resolver necesidades colectivas. Basamento y templo, Cerro del Tepalcate, San Rafael Chamapa, estado de México. Preclásico Temprano. Dibujo: Alejandro Villalobos
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