Como tantos otros linajes reales, el de México-Tenochtitlan, al que perteneció Moteuhczoma Xocoyotzin, se preciaba de su origen extranjero y prestigioso, que lo vinculaba con la gran dinastía tolteca fundada por Quetzalcóatl; paralelamente, el desaparecido linaje real de México-Tlatelolco había presumido sus vínculos con los reyes chichimecas descendientes de Xólotl.

Los tlatoque o gobernantes mexicas decían provenir de Colhuacan, ciudad-estado que contaba con un antiguo linaje gobernante al que concedían más fama y esplendor del que en realidad tenía. De ese linaje y su legitimidad se apoderaron y beneficiaron los mexicas. Cocoxtli (izquierda), tlatoani de Colhuacan. Tira de la Peregrinación, lám. XX. Foto: BNAH
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