arqueología mexicana

El jaguar en el
México prehispánico

ÍNDICE 72  
DOSSIER Tigres, tigrillos, leones y tecuanes
El icono felino en México El jaguar: espíritu de lo silvestre
Tras la huella del jaguar en Teotihuacan "El jaguar prehispánico. Huellas de lo divino"
Jaguares y pumas de Tula y Chichén Historias de saqueo. 1985
El simbolismo del jaguar en Mesoamérica MUSEOS: Oaxaca
El jaguar entre los mayas GUÍA DE VIAJEROS: Hidalgo
El jaguar en la cosmovision mexica CONCURSO DE CUENTO HISTÓRICO

ARTÍCULO COMPLETO EN LA EDICIÓN IMPRESA

HISTORIAS DE SAQUEO

1985: EL AÑO QUE NO SE PERDIÓ

El robo de alrededor de 140 piezas del Museo Nacional de Antropología el 24 de diciembre de 1985 despertó en el ciudadano común una plena conciencia del valor del patrimonio arqueológico, y durante los casi cuatro años que tardó en resolverse modificó de manera irreversible las historias alrededor de esa identidad asombrosa que se refleja en las huellas de civilizaciones remotas.

Hasta el momento los canales que conectaban saqueo y coleccionismo habían permanecido estables, casi ocultos, como sucede con la dinámica de todos los delitos. Hacía apenas 13 años que el coleccionismo de facto había sido considerado una conducta no solamente antisocial, como es el caso de cualquier agravio, sino que lo convertía en un atentado federal, es decir, a la nación, a la memoria de lo que somos.
En ese lapso algunos aficionados a los objetos prehispánicos regularizaron su situación al declarar el contenido de sus colecciones, algunas hechas por hallazgos casuales o poco inducidos en visitas al campo, si bien en muchos casos se trataba de auténticos tratos comerciales: “idoleros”, como se les conocía, recorrían las regiones pródigas de piezas, las adquirían a campesinos y contaban con una cartera de clientes a quienes sabían que se las podían ofrecer.
En otros casos, como el que documentaron los diarios el 28 de febrero de 1964, galeristas del centro de la ciudad, de la calle de Allende 84, habían encargado cortar a sierra una estela maya con el fin de facilitar su transportación.

Vasija conocida como “el mono de obsidiana”. Cultura mexica. Posclásico Tardío. Procedencia desconocida; probablemente Texcoco, estado de México.
Foto: M. A. Pacheco / Raíces

Pectoral del dios Murciélago. Cultura zapoteca. Protoclásico. Monte Albán, Oaxaca. Jadeíta, concha y pizarra. Foto: Rafael Doniz

Traslado de Tláloc, desde Coatlinchan, estado de México, hasta la ciudad de México.Foto: Archivo Instituto Nacional de Antropología e Historia.

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Renato Ravelo. Periodista. Se tituló en la UNAM (2004) con una tesis sobre coleccionismo y saqueo arqueológicos. Participó en el taller de Gabriel García Márquez. Premio de Periodismo Cultural Fernando Benítez en 1999.


La Expulsión

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