arqueología mexicana
RUTAS Y Caminos en el México prehispánico

ÍNDICE 81  
DOSIER: Rutas y caminos en el México prehispánico NATURALEZA Y CULTURA:

Arqueología de los caminos prehispánicos y coloniales

La codorniz, animal mítico
De los Valles Centrales de Oaxaca al Golfo de México RITOS MESOAMERICANOS :
Caminos y rutas de intercambio prehispánico Antigüedad y distribución de la danza de los Voladores
Los caminos prehispánicos de Yucatán ARQUEOLOGÍA DE CENTROAMÉRICA:
Tira de la Peregrinación. La migración mexica Pieza olmeca en la Cueva Hato Viejo Olancho, Honduras
Rutas y caminos de los mexicas El jaguar iguana
La conformación del espacio novohispano PIEZA: Quetzalcóatl-Tlaltecuhtli
Veredas y caminos en tiempos del automóvil DOCUMENTO: Códice Vindobonensis núm. 1

Dosier

De los Valles Centrales de Oaxaca al Golfo de México
Gerardo Gutiérrez Mendoza, Peter Van Rossum

En la búsqueda de la “ruta de menor costo” –mediante un análisis arqueológico-geográfico– para ir de los Valles Centrales de Oaxaca a la planicie costera del Golfo por la Sierra de Juárez, se observó que no existía “la ruta” más eficiente, pero sí una compleja red de 16 rutas hipotéticas agrupadas en tres corredores principales, que corresponden con los caminos históricos y modernos.

Debido a su accidentada topografía, cruzar la Sierra de Juárez requería, más que una sola y simple ruta, de una compleja red de senderos, con múltiples puntos de partida y arribo. Foto: Fulvio Eccardi.

Como disciplina científica, la arqueología ha reconocido el importante papel que tienen los contactos interregionales y el comercio externo en el desarrollo cultural de las sociedades humanas. El estudio de la intensidad de comunicación entre distintas sociedades es un paso necesario para entender la competencia política y militar, así como para analizar económicamente el movimiento de bienes y la difusión de filosofías. Aquí se presenta la utilidad que tienen los sistemas de información geográfica para analizar el grado de interacción y las rutas mediante las cuales se conectaban dos importantes regiones arqueológicas de México: los Valles Centrales de Oaxaca y la planicie del Golfo de México.
Aunque se han documentado intercambios de bienes suntuarios entre distintas regiones de Mesoamérica, desde el Preclásico Temprano al Preclásico Medio (2000-500 a.C.) por lo menos, es muy probable que las primeras rutas de intercambio se hayan establecido y consolidado durante el periodo Arcaico (8000-2000 a.C.). Para el caso del intercambio entre las tierras altas de Oaxaca y la planicie costera del Golfo de México, se sabe que las poblaciones de los Valles Centrales exportaban espejos de hematita a sitios de la costa a cambio de conchas y cerámica fina (Pires-Ferreira, 1975). Con el conocimiento actual de la arqueología de ambas regiones, nadie duda que hubo contacto e intercambio estrecho entre ellas, pero lo que está menos claro son los medios por los cuales se intercambiaron materiales e información. ¿Cuáles fueron los caminos, cuáles los itinerarios? ¿Cuál fue el origen de los caminos y cómo se transmitía el conocimiento de las rutas de generación en generación? Por desgracia, muchas de estas preguntas no pueden resolverse sólo con los métodos y técnicas propios de la arqueología. De acuerdo con el Códice Florentino, los caminos prehispánicos de Mesoamérica fueron simples senderos de tierra compacta, llenos de piedras y limitados por la vegetación circundante. La identificación de este tipo de caminos mediante la fotografía aérea o con un recorrido de superficie es una empresa harto complicada. No obstante, la arqueología ha sido capaz de ubicar pequeños segmentos de vías y calzadas bien conservados, que llegan y salen de los principales sitios arqueológicos de México. Los caminos blancos, sacbés, de Yucatán y las calzadas de Xochicalco son ejemplos excepcionales de conservación (Hirth, 1991), lo que nos debe animar para proseguir el estudio arqueológico de caminos y rutas de comunicación.

UN EXPERIMENTO ARQUEOLÓGICO-GEOGRÁFICO
Ante los obstáculos descritos, proponemos que los sistemas de información geográfica pueden utilizarse como una herramienta para identificar probables corredores de comunicación prehispánicos. Mediante el algoritmo de “la ruta de menor costo”, que propone los trayectos más eficientes con base en variables de costo y tiempo de desplazamiento por un terreno determinado, es posible crear rutas hipotéticas entre un punto de partida y uno de llegada. Las rutas propuestas pueden someterse a un proceso de corroboración en campo para aceptar o rechazar si el sendero hipotético fue realmente usado como camino.

ARTÍCULO COMPLETO EN LA EDICIÓN IMPRESA

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• Gerardo Gutiérrez Mendoza. Investigador del ciesas. Doctor en antropología por la Universidad Estatal de Pensilvania. Maestro en estudios urbanos por el Colegio de México. Licenciado en arqueología por la ENAH.
• Peter Van Rossum. Maestro en arqueología. Candidato a doctor en antropología por la Universidad Estatal de Pensilvania.







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