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Entre 1500 y 1200 a.C.
(1800-1300 a.C. si utilizamos fechas calibradas de carbono
14), se desarrollaron aldeas agrícolas en el centro
y sur de México. De acuerdo con la cerámica
elaborada en estas aldeas podemos hablar de dos grandes
“provincias estilísticas”. La primera
es la de las tierras altas y se caracteriza por la cerámica
Rojo sobre Bayo; abarcó la Cuenca de México,
los valles de Morelos, Puebla, Tehuacán, Huamelulpan,
Nochixtlán y Oaxaca, así como la Cañada
de Cuicatlán. La otra provincia es la de las tierras
bajas y se distingue por los tecomates con engobe bicromo
y decorados con las técnicas del acanalado y el
hachurado cruzado; esta provincia abarcaba el sur de Veracruz,
el occidente de Tabasco, la cuenca del río Grijalva
y la costa de Chiapas. No sabemos qué lenguas se
hablaban en esas zonas en aquel entonces, pero en épocas
posteriores en las tierras altas se hablaron lenguas otomangues
como otomí, mixteco, zapoteco y cuicateco; en la
provincia de las tierras bajas se habló mixe, zoque
y chiapaneco.
En el periodo 1500-1200 a.C., la mayoría de las
aldeas del altiplano de Oaxaca tenían extensiones
menores a las tres hectáreas; sólo en algunas
ocasiones alcanzaron de siete a diez hectáreas.
Las casas eran rectangulares, estaban hechas de bajareque
y a veces encaladas. No se conocen templos, propiamente
dichos, aunque en San José Mogote, en el valle
de Oaxaca, hubo pequeños edificios públicos
que, a nuestro parecer, fueron Casas de Varones, recintos
rituales para los iniciados de sexo masculino. Estos edificios
eran recubiertos de estuco blanco y estuvieron orientados
8 grados hacia el norte del este (tal vez para ver hacia
el Sol naciente durante el equinoccio o en fechas próximas
a éste).
Ni los edificios ni los entierros indican desigualdades
sociales evidentes. Los habitantes de las tierras altas
mostraron poco interés en comerciar con los de
las tierras bajas, a no ser por el trueque de moluscos
marinos usados como adornos.
El
Horizonte Temprano
Entre 1200 y 1150 a.C. (1300 a.C. de acuerdo con fechas
calibradas de carbono 14) todo cambia y comienza el periodo
llamado Horizonte Temprano. Durante este periodo varias
aldeas de Oaxaca crecieron aceleradamente, se dividieron
en numerosos barrios y llegaron a cubrir hasta 70 ha;
pertenecen a esta categoría los sitios de San José
Mogote (donde excavamos nosotros), en el valle de Oaxaca,
y Santa Cruz Tayata (excavado por Andrew Balkansky, de
la Universidad del Sur de Illinois), en el valle de Huamelulpan.
Ambos lugares se convirtieron en los centros dominantes
de una sociedad con múltiples aldeas y estratificación
hereditaria; lo mismo sucedió en otras partes del
altiplano, donde las aldeas de Tlapacoya y Tlatilco, en
la Cuenca de México, se convirtieron también
en centros rectores. Las aldeas del valle de Tehuacán
y de la Cañada de Cuicatlán, en cambio,
siguieron conservando dimensiones pequeñas. Durante
este periodo, el crecimiento de las aldeas y el desarrollo
político fueron claramente disparejos.
ARTÍCULO COMPLETO
EN LA EDICIÓN IMPRESA
_____________________
• Kent V. Flannery.
Doctor en antropología. Imparte la cátedra
“James B. Griffin Professor of Anthropological Archaeology”
en la Universidad de Michigan.
• Joyce Marcus. Doctora en antropología.
Imparte la cátedra “Robert L. Carneiro Distinguished
University Professor” en la Universidad de Michigan. |