Nombre:
Máscara ceremonial.
Cultura:
Preclásico del Altiplano Central.
Periodo:
Preclásico Medio.
Procedencia:
Tlatilco, estado de México.
Material:
Arcilla.
Medidas:
Altura, 17.4 cm; ancho, 14.8 cm.
Localización:
Sala del Preclásico del Altiplano,
mna
Foto: Gerardo
Cordero / Subdirección de Arqueología,
mna |
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Los
grupos aldeanos del México antiguo tuvieron creencias
relacionadas con lo sobrenatural, la vida después
de la muerte y las fuerzas de la naturaleza regidas
por espíritus. En el Centro de México
hay evidencias de conceptos religiosos muy complejos
desde tiempos tempranos; uno de los mejores ejemplos
es Tlatilco, estado de México, sitio del Preclásico
cuya ocupación principal ocurrió entre
1200 y 900 a.C. En este sitio la cerámica era
de excelente calidad artística y técnica,
y se elaboraron diversos objetos, tanto para la vida
cotidiana como para las actividades ceremoniales.
Significado
de las máscaras
Las máscaras conferían poderes sobrenaturales
a quienes las usaban, en especial a los chamanes, que
las portaban durante los rituales para invocar la ayuda
de un animal o personaje mítico; asimismo, las
utilizaban para protegerse, para infundir temor o mostrar
autoridad. Los chamanes podían hablar con el
espíritu que representaban y adquirir su poder
y personalidad. En otras ocasiones, la máscara
se colocaba sobre la cara de un muerto, para simbolizar
que un espíritu había entrado en él.
Descripción
La máscara fue donada al Museo Nacional de Antropología
por el señor Frederick Field, coleccionista de
la primera mitad del siglo xx que atesoró piezas
arqueológicas procedentes principalmente de Tlatilco
y del Occidente de México.
La máscara está modelada en barro muy
fino y se le dio un buen pulimento y acabado en negro.
Representa a un animal fantástico en el que predominan
los rasgos de un mono. Las arcadas supraorbitales son
pronunciadas, lo que hace que la frente se incline hacia
atrás; dos grandes perforaciones son las órbitas
de los ojos. Tiene el ceño fruncido, los pómulos
salientes, la nariz ancha, las aletas de la nariz delineadas
por acanaladuras y las fosas nasales perforadas. También
tiene perforaciones en el ancho hocico, de donde asoma
sobre el labio inferior parte de la lengua, y la barbilla.
Con acanaladuras se delinearon las marcas simbólicas
que cubren las orejas y parte de los pómulos
y la barba, todo ello cubierto con pigmento rojo. Las
perforaciones que se ven en el borde superior de la
frente, en el lado izquierdo y en el derecho indican
que la máscara se usaba en festividades religiosas.
Iconografía
La máscara que aquí presentamos es un
bello ejemplo de la destreza artesanal de los grupos
de Tlatilco. Muestra a un animal fantástico en
el que predominan los rasgos de un mono. En el Preclásico
el mono fue un animal sagrado y en el Posclásico
se le identificaba con Xochipilli, dios de la primavera,
el verano, el amor, la danza y la música.
Como parte del sistema de intercambio mesoamericano,
Tlatilco estaba relacionado estrechamente con la cultura
olmeca de la costa del golfo de México, lo cual
se aprecia en la iconografía plasmada en esta
magnífica máscara. Los elementos asociados
con el mono, animal común en las zonas costeras,
se combinan con elementos fantásticos y con el
motivo decorativo conocido como ílhuitl (líneas
en forma de ganchos) ubicado a la altura de las orejas,
de donde surgen líneas que cubren parte de la
cara. El fino acabado en negro, las acanaladuras en
la decoración y el pigmento rojo frotado también
están asociados con grupos olmecas.
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• Patricia Ochoa Castillo.
Arqueóloga por la enah
y maestra en ciencias antropológicas por la unam.
Curadora de la sala y las colecciones del Preclásico
del Museo Nacional de Antropología.