Las
páteras virreinales de la Nueva España
Mónica Lugo
Ramírez
|
Las
páteras virreinales se han localizado
en excavaciones en la ciudad de México,
ya sea completas o semicompletas, en contextos
de arqueología histórica relacionados
con instituciones religiosas, hospitales, cimientos
de edificaciones virreinales o bien en acequias
y canales.

Las páteras son vasijas
hechas en torno y en molde; su boca es circular,
tienen bordes redondeados, son cóncavas
y de poca profundidad y, generalmente, se les
grabó un sello en el fondo. En excavaciones
arqueológicas en la ciudad de México,
se les ha localizado completas e incompletas
y en grandes cantidades. Foto:
Boris de Swan / Raíces
|
Una
vez que los españoles se establecieron en lo
que sería la Nueva España, requirieron
de la producción en estas nuevas tierras de objetos
y elementos utilizados en la vida cotidiana, por lo
cual tuvieron que enseñar a los antiguos pobladores
la manufactura de algunos objetos conforme a las técnicas
y tecnologías europeas. Probablemente los objetos
cerámicos fueron de los primeros en ser elaborados;
en un principio se producía tanto la cerámica
de tradición prehispánica como la de tradición
española hasta que la cerámica original
de estos añejos pueblos prehispánicos
dejó de producirse y cedió su lugar a
la cerámica novohispana.
Entre la nueva loza que se comenzó a elaborar
estaba la cerámica vidriada, la cerámica
mayólica y la cerámica alisada; el tipo
cerámico conocido como pátera
pertenece a este último grupo.
La
páteras virreinales
Se trata de piezas muy abundantes en las excavaciones
en la ciudad de México, que se suelen recuperar
completas o semicompletas en contextos de arqueología
histórica relacionados con instituciones religiosas,
hospitales, cimientos de edificaciones virreinales o
bien en acequias y canales. Ésta es una de las
razones por las cuales se considera que su elaboración
debió ser muy barata, lo que daba pie a que fueran
desechadas una vez que cumplieran su función.
Las pátera virreinal es conocida como lebrillo
o plato virreinal, sin embargo, consideramos
que su nombre correcto es pátera (cuenco de poco
fondo), puesto que el lebrillo es una vasija que siempre
presenta vidriado y en el caso del plato, una de sus
características es la de tener el borde plano.
Las páteras son vasijas elaboradas en torno y
molde, de boca circular con el borde redondeado; son
cóncavas y de poca profundidad, y muchas veces
llevan un sello en el fondo, regularmente plano. Tienen
siempre un acabado alisado, y su color varía
de bayo a naranja, ya sea en los bordes o en todo el
cuerpo; algunas miden alrededor de 20 cm y otras cerca
de 10 cm, aunque de este último tamaño
hay pocos ejemplares.
Se cree que los antecedentes de este tipo de vasijas
se encuentran en la cerámica antigua de Persia,
Arabia y Egipto, ya que en estas culturas es común
encontrar tiestos o vasijas de tipo alisado con sello.
De esas culturas, España –en especial los
reinos de Valencia y Murcia– heredaría
la fabricación de ese tipo de vasijas. Posteriormente,
se elaborarían en Nueva España desde principios
del siglo xvii y dejarían de producirse en los
albores de la época independiente.
En varios sitios del Centro Histórico de la ciudad
de México –por ejemplo en las calles de
Pedro Moreno núm. 75 y Mesones núm. 138–,
investigadores de la Dirección de Salvamento
Arqueológico del inah han localizado páteras
virreinales.
Función
Según algunas hipótesis, las páteras
servían para tomar pulque o eran contenedores
de materias primas como pintura o cal; otras señalan
que en ellas se daba de comer a los trabajadores de
las grandes obras coloniales o bien a los enfermos.
También se cree que pudieron contener desechos
blandos procedentes de los hospitales. Nosotros nos
inclinamos por esta última idea, pues consideramos
que la disposición en la que se han encontrado
las páteras, pese a haber sido arrojadas a la
basura, muestra que además de desecharlas había
interés de apartarlas del medio ambiente para
evitar contagios o la propagación de enfermedades.
Si hubieran sido dejadas al azar tras haber contenido
pulque, alimentos o materias primas, se encontrarían
por lo general incompletas y dispersas.
TEXTO COMPLETO EN LA
EDICIÓN IMPRESA
_____________________
• Mónica Lugo Ramírez.
Arqueóloga por la ENAH. Investigadora de la Dirección
de Salvamento Arqueológico.
|
|
|