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El
Preclásico Tardío, periodo cuya cronología
usualmente se considera desde 400 a.C. hasta 200 d.C.,
se caracteriza por la aparición en la Cuenca de
México de los elementos básicos de las urbes
con poder regional. En este periodo, Cuicuilco surge como
la primera urbe de la cuenca, y se da su posterior destrucción
por el volcán Xitle y el ascenso de Teotihuacan,
sitio en el que para finales de este periodo se construía
la Calzada de los Muertos y las pirámides del Sol
y de la Luna.
Cuicuilco, descubierto hacia 1922, es uno de los sitios
más importantes y menos explorados del Preclásico,
y actualmente experimenta un proceso de destrucción
por la mancha urbana de la ciudad de México, al
igual que la mayoría de los asentamientos del Preclásico
en la cuenca, con lo que estamos perdiendo la posibilidad
de reevaluar la información existente y obtener
nueva, que permita completar nuestra visión de
tan importante proceso.
Es indudable que para el Preclásico Tardío,
Cuicuilco había consolidado su proceso de desarrollo,
iniciado muy tempranamente, quizá desde 1200 a.C.,
a juzgar por las fechas de radiocarbono obtenidas durante
las exploraciones de la Universidad de Berkley. Sin embargo,
la mayoría de lo que conocemos del sitio para este
periodo procede de las excavaciones realizadas con motivo
de las Olimpiadas de 1968, al poniente de la avenida de
los Insurgentes, en la sección conocida como Cuicuilco
B. Desafortunadamente hay muy pocos informes sobre esos
trabajos; los de la doctora Florencia Muller son la mejor
fuente para conocer el desarrollo tardío de ese
asentamiento. La etapa tardía de Cuicuilco es indicio
de la consolidación del modelo que en adelante
sería el dominante en el Altiplano mexicano, con
ciudades como Teotihuacan, Tula y Tenochtitlan.
Desarrollo
cultural temprano: Cuicuilco
Es de sobra conocido por las fuentes históricas
la gran importancia y el impacto cultural de estas megalópolis
en el mundo prehispánico, y la presencia en distintas
épocas del Altiplano de una gran ciudad-Estado
que dominó cultural y socialmente no sólo
esta vasta región, sino que tuvo influencia prácticamente
en toda Mesoamérica. Consideramos que esto se debe,
por una parte, a un entorno geográfico rico y con
un largo desarrollo cultural, aunque no tan abundante
y diverso como el trópico húmedo, pero que
al presentar menos obstáculos a las comunicaciones
hizo posible las conquistas y el comercio con otras regiones,
necesarios para sostener un crecimiento y dimensiones
como el que alcanzaron las ciudades citadas, situación
que se presenta ya en Cuicuilco y se consolida en Teotihuacan.
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EN LA EDICIÓN IMPRESA
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Mario Pérez Campa.
Arqueólogo por la ENAH y especialista en el tema
de los mayas. Responsable del proyecto Cuicuilco y asesor
de la Secretaría Técnica del INAH. |