SIMBOLOGÍA
DE MANOS Y PIES
REPRESENTACIÓN DE
MANOS Y PIES EN EL ARTE
RUPESTRE DEL NORTE DE MÉXICO
Los casos
de Chihuahua y Sinaloa
Francisco Mendiola Galván

Pinturas rupestres y bajorrelieves
en forma de manos y pies en
Rinconada del Cerro San José, Sinaloa.
Fotos: Francisco Mendiola. Luis Avelyra Arroyo
de Anda. Arturo Guevara
La interpretación
simbólica de manos y pies en el arte rupestre
de Chihuahua y Sinaloa se desprende de la etnografía
de los indios Pueblo del Suroeste
de Estados Unidos y de la información de
los contextos particulares de sus espacios. Estas
imágenes se relacionan con el poder, la
iniciación de los niños a la etapa
adulta y el movimiento mítico-migratorio
de los pueblos, aspectos que en su conjunto resaltan
el carácter sagrado de los lugares que
las contienen.
Son
las manos y los pies puntos de unión entre
el cuerpo humano, las cosas y la tierra, extremidades
que han mantenido durante siglos la relación
más directa con la materialidad que nos
envuelve. El arte rupestre brinda imágenes
de manos y pies de un antiguo pasado y su representación
está cargada de un simbolismo que emerge
en el contexto de los estudios del antiguo Norte
de México.
Las manos, para las sociedades de nómadas
y sedentarios que habitaron el espacio norteño,
fueron las hacedoras incansables de objetos de
piedra y arcilla, de fibras vegetales y madera.
Ellas tejieron textiles y curtieron pieles, recolectaron
y cazaron, sembraron y cosecharon. También
ayudaron al cazador-recolector y al mismo agricultor
a beber de los arroyos por medio del grácil
cuenco formado por la perfecta unión de
palmas y dedos enconchados. Las manos, al representarse
a sí mismas, se rindieron tributo, y ya
sea impresas, pintadas o grabadas en pequeños
espacios de matriz rocosa no dejaron de proyectar,
del pasado al presente, uno de los más
cálidos y emblemáticos símbolos
de la cultura primitiva.
Artículo
completo en la edición impresa...