|
Los sistemas de caminos (sacbe’ob)
artificiales prehispánicos de Yucatán
han sido considerados como la evidencia de la existencia
de una jerarquía regional entre los sitios
del Clásico Tardío en distintos momentos.
Algunos sitios mayas sobresalieron por concentrar
un poder mayor y ejercer hegemonía, y esto
se materializó en el conjunto formado por
los sacbe’ob, en los asentamientos
situados en sus extremos y en los sitios menores
que, durante su expansión y desarrollo, se
incorporaron a esas entidades económico-sociales.
Los sacbe’ob se construyeron de manera
similar a la de las plataformas prehispánicas,
y se prolongaban en el terreno hasta alcanzar la
longitud deseada.
Sus largos costados están limitados por muros
de contención y su núcleo se rellenó
con grandes piedras al fondo y grava en la superficie,
donde lleva una gruesa capa de estuco, equivalente
al pavimento moderno; su altura promedio es de un
metro.
Esos sistemas se pueden localizar claramente en
cuatro regiones de la península de Yucatán:
el sacbé Cobá-Yaxuná (100 km
de largo por 10 m de ancho) se encuentra en el oriente,
y cuenta con la mayor red de caminos; al centro
se encuentra el que une a Aké con Izamal
(32 km por 12 m); hacia el centro noroeste está
el de Ucí-Cansahcab (18 km), y más
al suroeste de la zona central norte se encuentra
el de Uxmal-Kabah (18 km).
ORIGEN DE LOS CAMINOS
Las exploraciones arqueológicas en Aké
mostraron la existencia de caminos cortos entre
grupos de edificios desde el Preclásico Tardío
(300 a.C.-250 d.C.). Había caminos interiores
en muchos lugares del área maya, que pueden
considerarse como los que originaron los grandes
caminos exteriores que enlazaron ciudades en el
Clásico Tardío, entre 600 y 800 d.C.
Todos los sitios importantes tuvieron plazas centrales,
de donde salieron o por donde pasaron los sacbe’ob
exteriores. Una de las plazas mayores fue la de
Izamal y por estar rodeada de gigantescos edificios
se le conoció como “la ciudad de los
cerros”. Hoy en día éstos han
quedado inmersos en la ciudad actual, que aún
no rebasa los límites de lo que fue la urbe
prehispánica. La plaza actual de Cansahcab
debió ser parte de la antigua plaza prehispánica.
El caso de Ucí es semejante, aunque ahí
los conquistadores se asentaron en Motul, poblado
muy próximo a Ucí, circunstancia que
permitió su conservación. Cobá,
una de las urbes más grandes del mundo maya,
fue cubierta por la selva, y Uxmal quedó
aislada en la serranía del Puuc, región
en que el agua era escasa y que tuvo un menor desarrollo
en tiempos posteriores. Por lo mismo, estos dos
últimos lugares fueron menos afectados por
los acomodos de los conquistadores que se establecieron
en Yucatán en el siglo XVI.
Alrededor de las plazas centrales de todos esos
asentamientos se encontraba la zona habitacional,
que conforme se alejaba del centro se hacía
más dispersa. La zona habitacional estaba
compuesta por plataformas de plantas rectangulares
sobre las que se asentaban las viviendas, en las
que había grandes piedras de molienda que
indicaban su carácter habitacional simple
y las actividades domésticas que ahí
se realizaban.
ARTÍCULO COMPLETO
EN LA EDICIÓN IMPRESA
_____________________
Rubén Maldonado Cárdenas. Maestro
en arqueología. Investigador del Centro INAH
Yucatán. Director del Proyecto Dzibilchaltún.
|