Coleccionismo
arqueológico historias de identidad
Renato Ravelo

Por sus características
estilísticas es probable que la pieza conocida
popularmente como la Gorda proceda del Centro
de Veracruz. Fue comprada en Nueva York por la
Fundación Cultural Televisa en los años
setenta del siglo pasado. Foto:
Michel Zabé / Tachi / Fundación
Cultural Televisa
Acercarse
al tema del coleccionismo de piezas arqueológicas,
regulado en nuestro país por la ley de
1972, representa en la actualidad un reto para
la academia. Más que contestar a la pregunta
de qué elementos puede aportar el millón
de piezas que se encuentra en manos de más
de mil coleccionistas en el país, el asunto
fundamental es cómo plantearle preguntas
a piezas sin contexto. Si dentro de quinientos
años un hipotético investigador
se cuestionara, por ejemplo, sobre el significado
de la fiesta del día de muertos en un hogar
mexicano, un vaso de agua, los restos de un guiso
o un vaso de aguardiente significarían
algo muy diferente separados del altar.
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