El doctor Martínez Muriel, quien en los últimos 20 años llegó a ser una figura central en el ámbito arqueológico nacional, nació el 20 de julio de 1946 en la ciudad de México, a las 19:45 horas, y falleció en la misma el 5 de marzo de 2009, a la edad de 62 años. Martínez Muriel, a quien buena parte de sus amigos y colegas del medio antropológico conocíamos como el Jerry, pasó buena parte de su infancia y juventud en la colonia Nueva Anzures, hasta que decidió establecer su domicilio en el pueblo de San Lorenzo Acopilco, en Cuajimalpa, a cuya comunidad se integró de manera plena.
Hijo del ingeniero mecánico Claudio Antonio Martínez y de la señora María del Rosario Ángeles Muriel Melero, el Jerry cursó, entre 1964 y 1968, varios semestres de la carrera de ciencias y técnicas de comunicación en la Universidad Iberoamericana y, posteriormente, en el periodo 1970-1975, realizó sus estudios en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, institución en la que obtuvo en 1978 el grado de maestro en ciencias antropológicas con especialidad en arqueología, con la tesis Don Martín, Chiapas; inferencias económicas-sociales de una comunidad arqueológica, investigación que fue dirigida por el doctor Gareth Lowe y contó con la asesoría del maestro Carlos Navarrete.
Posteriormente, y siempre con ese afán que lo caracterizó por adentrarse cada vez más en el conocimiento de la disciplina que fue su pasión, llevó a cabo estudios de doctorado en la Universidad de California en Los Ángeles, Estados Unidos, donde obtuvo el grado correspondiente el 16 de diciembre de 1988, con la defensa de la tesis Prehistoric Rural Population trends in Central Chiapas, México, para lo cual contó con la dirección del doctor Henry B. Nicholson y la asesoría del doctor Timothy Early. Es importante destacar que por esta investigación recibió ese mismo año el Premio Alfonso Caso a la mejor tesis de doctorado.
Amén de su fecunda labor académica, fueron varios e importantes los cargos que desempeñó en la administración pública federal, en el área de arqueología del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Además de ser miembro del Consejo de Arqueología durante varios periodos entre 1983 y 2005, fue titular del Departamento de Salvamento Arqueológico (1983-1988), subdirector de Investigación y Conservación del Patrimonio Arqueológico (1989-1991), director de Arqueología (1992-1994) y coordinador nacional de Arqueología en el periodo de 1995 a 2005.
Un aspecto relevante de su labor al frente de la Coordinación Nacional de Arqueología fue su preocupación por modernizar los aspectos técnicos aplicados en las distintas fases de las investigaciones arqueológicas. De esta manera, encabezó diferentes gestiones institucionales ante el gobierno federal, patrocinadores particulares y gobiernos extranjeros para dotar de tecnología de punta a las direcciones a su cargo, así como a las áreas de arqueología de algunos centros estatales del inah y varias zonas arqueológicas del país, siempre con el afán de facilitar y optimizar el quehacer arqueológico.
Gracias por su apoyo al personal del Archivo Técnico de la Coordinación Nacional de Arqueología y de la Dirección de Estudios Arqueológicos del INAH.