VISITA OTRAS PÁGINAS

Mayas de Yucatán y Quintana Roo. Últimos descubrimientos


Estructura 35 Sub de La Acrópolis, llamada Sak Xok Naah, “la casa blanca de la lectura”, Ek’ Balam, Yucatán.

ÍNDICE 76  
DOSSIER Hallazgos recientes en Ek’ Balam

Clásico Terminal y Posclásico en el área maya.

Los jeroglíficos de Ek’ Balam
Los mayas de Yucatán y Quintana Roo ARTÍCULO GENERAL: Crónicas de la Muerte en México
Kohunlich y Dzibanché. Los últimos años de investigación CÓDICES MEXICANOS: El Códice Cozcatzin
Nuevos hallazgos en Chichén Itzá ENTREVISTA: Arquitecto Agustín Hernández






ICONOGRAFÍA

Crónicas de la Buena Muerte a la Santa Muerte en México
Elsa Malvido

Historia de la iconografía de la muerte católica, desde el medioevo hasta la reutilización de su imagen como Santa Muerte entre los creyentes de este rito popular en México. Se demuestra que cada vez que la muerte real se apodera de las calles y casas, la imagen de la muerte sale de su escondite y exige su culto.

El espejo de la vida o vanitas es un ejemplo de pintura medieval llena de simbolismo,
en la que la mano de Dios corta el hilo de la vida. Tomás Mondragón, Alegoría
de la Muerte, 1856. Pinacoteca de La Profesa, ciudad de México.

Introducción
Recuperar las crónicas sobre “la vida” de la Buena Muerte y su trasformación en la Santa Muerte tiene la intención de entender la manera en que el hombre crea, reinventa y deshecha algunos símbolos, dependiendo del momento histórico. Aunque la Santa Muerte parezca una novedosa veneración popular, mexicana y no católica, sabemos que desde finales del siglo pasado se comparte su culto con otros países latinoamericanos de tradición cristiana. Si bien presenta algunas variantes y diferentes nombres, su origen occidental es innegable.
Para seguirle los pasos tenemos que ir hasta el medioevo, cuando la Iglesia católica predicó la Buena Muerte, bajo la cual los creyentes conformaron cofradías y congregaciones para evitar tener una Mala Muerte.
Por estos motivos y otros de tipo histórico-epidemiológico, como la peste, “la vida de la muerte” tuvo una larga gesta católica que se remonta en Europa hasta el siglo XIII y se insertó en el Nuevo Mundo después de la conquista en sus distintas versiones en todos los virreinatos.
Su construcción iconográfica fue manejada en cinco versiones: el cráneo con los fémures cruzados, el cráneo simple, el cuerpo humano casi etéreo, el semidescarnado y el esqueleto seco. En cualquier caso, mostraremos cómo la escolástica basó su credo en la representación de la hora suprema en concreto, o el fin del cuerpo, y la muerte en abstracto, o la inmortalidad del alma.

ARTÍCULO COMPLETO EN LA EDICIÓN IMPRESA

___________________________
Elsa Malvido. Investigadora de historia en la Dirección de Estudios Históricos del INAH desde hace 36 años. Tiene publicaciones sobre demografía histórica, epidemias y rituales mortuorios en Estados Unidos, Costa Rica, Perú, Venezuela, Chile, Argentina y Europa.

ESPECIAL 27
VIGENTE
CHICHÉN ITZÁ

NÚMERO 92
VIGENTE
GUANAJUATO

ARTÍCULOS EN LÍNEA

Guanajuato en la historia
Beatriz Braniff C.
Zona de frontera entre Mesoamérica y lo que los españoles llamaron la Gran Chichimeca.


La arqueología de Guanajuato.
Trabajos recientes

Enrique Nalda
Mediante el recuento de los principales sitios en la región del Bajío se ofrece una síntesis de la historia prehispánica de Guanajuato.

HOME . Suscripciones . Ediciones atrasadas . Banco Imágene . En línea . Indice General . Próximo Número . CONTÁCTANOS
©1993 Copyright Editorial Raíces S.A. de C.V.