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HISTORIA
La región que hoy se identifica como sur
de Quintana Roo corresponde a una enorme extensión
territorial de cerca de 20 000 km2, cubierta principalmente
por zonas de selva mediana donde hasta hace algunas
décadas abundaban árboles como el
zapote, el ramón, el siricote, el cedro y
la caoba, entre otros. En su extremo oriental, donde
se encuentra la hermosa laguna de Bacalar, así
como otras lagunas más pequeñas no
menos bellas, hay importantes extensiones de humedales,
manglares y dunas costeras.
Al igual que el resto de la zona maya, el sur de
Quintana Roo tiene una muy larga secuencia de ocupación
prehispánica, que probablemente comenzó
hacia 300 a.C., cuando aparecieron aldeas y poblados
que muy pronto se convirtieron en importantes centros
de población, pues para 200 o 100 a.C. se
desarrollaban en esta zona enormes proyectos constructivos
que indican una compleja jerarquía política
y una marcada estratificación social.
Para 200 d.C., las comunidades del sur de Quintana
Roo tenían un papel decisivo en el paisaje
sociopolítico del mundo maya y, en particular,
de la región del Petén. Ciudades como
Dzibanché, Kohunlich, Ichkabal, Chakanbakán
y Chacchoben, desarrollan impresionantes proyectos
arquitectónicos, entre ellos complejos tipo
acrópolis y grandes basamentos ornamentados
con mascarones, que evidencian el origen divino
y el poder político de sus gobernantes. En
esos tiempos, estas ciudades se relacionan muy estrechamente
con otras grandes capitales de la región,
en particular, con las que formaban parte del reino
de la Cabeza de Serpiente, encabezado por Calakmul.
Hacia el siglo VII, Calakmul es derrotado por Tikal
y con ello parecen presentarse una serie de profundos
cambios en la estructura política del sur
de Quintana Roo y Campeche. A partir de ese siglo
se producen nuevos estilos arquitectónicos,
nuevos estilos en la producción de cerámica
y, por supuesto, nuevas formas de expresión
del poder divino.
Entre los siglos VII y IX se producen variantes
de ese estilo local, que resultan en una importante
cantidad de estructuras y subestructuras que cubren
prácticamente todo el paisaje del sur de
Quintana Roo. De acuerdo con las investigaciones,
al parecer éste fue el periodo de mayor crecimiento
poblacional en el área; a lo largo de todas
las superficies no inundables de la región
se encuentra dispersa una enorme cantidad de estructuras
residenciales.
Posteriormente, la actividad constructiva decreció,
al parecer como resultado de importantes movimientos
poblacionales relacionados con la fragmentación
de los sistemas políticos de esos tiempos.
Es indudable que la mayor parte de las grandes ciudades
del sur de Quintana Roo estuvo habitada hasta el
momento de la conquista española. Sin embargo,
se trata de ocupaciones de carácter rural
en los espacios que anteriormente habían
sido grandes plazas, templos y palacios, los que
se convirtieron en pequeñas aldeas en que
se reutilizaron materiales constructivos del pasado.
Las evidencias arqueológicas documentadas
hasta hoy permiten proponer que la mayor parte de
la población de estas grandes ciudades se
reubicó en las regiones costeras, donde adoptaron
un nuevo modo de vida, basado principalmente en
la explotación de los recursos marinos y
la sal. Se sabe que durante la campaña de
conquista y colonización de la península
de Yucatán, en 1532, Alonso Dávila
cruzó el sur de Quintana Roo en busca de
Gonzalo Guerrero, y en ese viaje se encontró
con grandes comunidades costeras, como Bacalar,
Chaktemal o Chequitaquil, las cuales fueron abandonadas
conforme avanzó el dominio colonial.
Para el siglo XVII, el sur de Quintana Roo era una
región prácticamente deshabitada e
inhóspita, visitada únicamente por
piratas y comerciantes ingleses que aprovecharon
los ricos recursos madereros de la región,
en especial el palo de tinte, pero que no se interesaron
por conservar en la memoria la ubicación
de las viejas ciudades mayas, que finalmente fueron
devoradas por la selva.
Después de la Independencia de México,
Mérida y Campeche eran las únicas
ciudades de importancia demográfica, económica
y política; en Mérida se concentraba
el poder de los grandes hacendados, en tanto que
en Campeche el de la emergente clase comerciante,
pero para ninguno de los dos grupos era relevante
el actual Quintana Roo. Hacia 1840, el sur de Quintana
Roo pertenecía a los departamentos de Tekax
y Valladolid, y Bacalar era su única población
próspera e importante. El resto de la región
permaneció como una tierra ignota, ocupada
principalmente por huites o mayas serranos, considerados
casi salvajes.
Pocos años después, en 1847, la tensa
relación entre los campesinos mayas y los
hacendados yucatecos derivó en el sangriento
y largo conflicto conocido como Guerra de Castas.
Aunque esta rebelión indígena comenzó
en los límites de los actuales Yucatán
y Quintana Roo, con el desarrollo del conflicto
los mayas rebeldes se vieron obligados a huir hacia
las regiones selváticas del sur de Quintana
Roo, donde durante por un largo periodo se mantuvieron
en rebeldía. Aunque inicialmente los insurrectos
respetaron Bacalar, posteriormente fue sitiada,
lo que originó que sus habitantes huyeran
a Belice y que los mayas se apoderaran del poblado,
donde establecieron una interesante relación
comercial con los ingleses, quienes apoyaron la
rebelión a cambio de que se les otorgaran
permisos para explotar la madera de la zona.
Años más tarde Bacalar fue recuperado
por las tropas mexicanas, y a partir de entonces
hubo muchos enfrentamientos entre las partes en
conflicto, hasta que en 1858 los mayas rebeldes
atacaron la población y mataron a la mayor
parte de sus habitantes. Después de este
sangriento suceso, Bacalar quedó abandonado
y funcionó sólo como cuartel de los
rebeldes hasta el fin de la guerra.
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CRONOLOGÍA DE LA
CULTURA HUASTECA |
ÉPOCA
PREHISPÁNICA Preclásico
Medio (antes de 300 a.C.). Corresponde
a las primeras ocupaciones aldeanas de la costa
y zonas interiores. Posiblemente en esta época
se construyen casas y templos sobre plataformas
bajas de las que queda muy poca evidencia.
Preclásico
Tardío (300 a.C.-250 d.C.).
En los lugares donde después se situaron
las grandes ciudades, comienzan a construirse
grandes proyectos arquitectónicos, con
extensas plataformas y basamentos con mascarones
estucados, que proclaman el origen divino de
los gobernantes. Clásico
Temprano (250-600 d.C.). Surgen
las grandes capitales regionales con enormes
estructuras de arquitectura estilo Petén;
los sitios más importantes son Dzibanché
e Ichkabal, así como Chakanbakán,
Kohunlich, Chacchoben y Oxtankah. Clásico
Tardío (600-800 d.C.).
Es el momento de máxima expansión
poblacional, como lo indica la construcción
de una enorme cantidad de estructuras palaciegas
con un estilo arquitectónico propio emparentado
con el vecino estilo Río Bec. En Kohunlich
y en Dzibanché se encuentra la mayor
cantidad de edificios de esta época,
aunque en el resto de los sitios de la región
también hay ejemplos notables. Clásico
Terminal (800-900/1000 d.C.).
Al parecer es una época de decremento
en la actividad constructiva, aunque en la mayor
parte de los sitios hay gran población.
Kohunlich es quizás el sitio de este
periodo mejor investigado, gracias a las excavaciones
de los últimos años. Posclásico
Temprano (900/1000-1250 d.C.).
Al parecer, en la mayor parte de los grandes
centros de la región comienza un periodo
de grandes movimientos poblacionales, a causa
de una graves crisis sociopolítica que
afectó todos los niveles de la vida comunitaria.
Las grandes plazas, los templos y los edificios
palaciegos son reocupados por habitantes rurales
que los desmantelan parcialmente para construir
modestas casas y bardas muy similares a las
que actualmente pueden apreciarse en la península
de Yucatán. Se conocen pequeñas
construcciones de este periodo, principalmente
en Dzibanché, Chacchoben y Oxtankah.
Posclásico
Tardío (1250-1550 d.C.).
Es un periodo de franco abandono de las grandes
ciudades, cuyas poblaciones se desplazaron a
las áreas costeras casi en su totalidad.
Sin embargo, nunca se perdió el carácter
sagrado de los templos abandonados, pues en
estos tiempos tardíos se colocaron incensarios
y ofrendas sobre el derrumbe de los edificios,
lo que prueba que continuaron siendo frecuentados
y reverenciados. Ejemplos notables de estas
ofrendas se han encontrado en Dzibanché,
Chakanbakán, Chacchoben y Oxtankah.
ÉPOCA
COLONIAL 1532.
Alonso Dávila entra en el sur de Quintana
Roo en busca de Gonzalo Guerrero, así
como de ciudades supuestamente llenas de oro.
Encuentra ciudades costeras con grandes poblaciones,
pero sin las riquezas esperadas por los españoles.
1544.
Se funda Salamanca de Bacalar como avanzada
del dominio español. Comienza el abandono
de las ciudades mayas de la costa. 1618.
Los sacerdotes Bartolomé de Fuensalida
y Juan de Orbita cruzan la región en
su camino hacia el Petén Itzá;
encuentran que la región ya ha sido totalmente
abandonada. SIGLO
XIX 1840.
Ya como parte del México independiente,
la región es incorporada a los departamentos
de Tekax y Valladolid. Bacalar es la población
más importante. 1847.
Comienza la Guerra de Castas. Gran parte de
la población huye hacia Belice.
SIGLO XX
1902.
Se funda el territorio de Quintana Roo 1912.
Raymond Merwin realiza el primer recorrido arqueológico
de la región y reporta la existencia
de Kohunlich, entonces llamado Clarksville.
1926.
Thomas Gann, médico militar inglés,
registra Dzibanché, Kinichná y
otros importantes sitios. 1928.
Se crean los primeros ejidos de Quintana Roo.
1933-1938.
Los arqueólogos Karl Ruppert y John Denison
exploran algunos sitios de Quintana Roo.
1937.
La Expedición Científica Mexicana,
en la que participaron los arqueólogos
César Lizardi y Alberto Escalona, es
la primera aproximación científica
integral al sur de Quintana Roo. 1968.
A partir de un saqueo, se descubren los mascarones
de Kohunlich y con ello comienza el primer gran
proyecto arqueológico en el sur de Quintana
Roo, bajo la dirección de Víctor
Segovia. 1974.
Se promulga la creación del estado de
Quintana Roo. En esta misma década, Peter
Harrison, arqueólogo del Museo Real de
Ontario, realiza un recorrido por la región
y encuentra más de 100 sitios de diversa
magnitud. 1994
a la fecha. Comienzan los grandes
proyectos arqueológicos en el sur de
Quintana Roo: Dzibanché-Kinichná,
Kohunlich, Chacchoben, Chakanbakán y,
posteriormente, Oxtankah. Al mismo tiempo, empieza
la incorporación del sur de Quintana
Roo al mercado turístico, lo cual se
fortalece con la inauguración del muelle
de Majahual en 2003. |
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INFORMACIÓN PRÁCTICA |
•
Cómo llegar. Chetumal
cuenta con un aeropuerto que recibe vuelos regulares
de la ciudad de México; también
puede llegarse en autobús y en la terminal
hay conexiones hacia Belice y Guatemala, en
especial, hacia Tikal. •
Cuándo ir. El sur de
Quintana Roo es un área de clima húmedo
y caluroso la mayor parte del tiempo. A lo largo
del año las temperaturas van de los 20
a los 40 ºC y los meses más cálidos
son mayo, junio y agosto. La temporada de lluvias
es de mayo a octubre y durante ésta pueden
presentarse huracanes, especialmente en agosto,
septiembre y octubre. Los meses de diciembre
a febrero son los más frescos. •
Alojamiento. Chetumal es el
lugar que ofrece las mayores posibilidades de
hospedaje, de muy diversos precios, aunque también
lo hay en Bacalar, Majahual y Kohunlich (este
último es el de mayor costo). •
Qué comer. El sur de
Quintana Roo es una zona de confluencia de tradiciones
culinarias. La cocina a base de mariscos puede
disfrutarse especialmente en Calderitas y Bacalar,
en tanto que la cocina beliceña, en la
que destaca el tradicional rice and beans (arroz
con frijoles preparado con aceite y leche de
coco que acompañan a un rico pollo asado),
puede encontrase en diversos establecimientos
chetumaleños. La cocina yucateca, con
ciertas variantes regionales, también
puede encontrarse en prácticamente todos
los poblados. Si va a Chetumal, no deje de probar
los machacados, un licuado de frutas frescas
endulzado con leche condensada y aderezado con
canela, que se caracteriza por las frutas “machacadas”
con un utensilio de madera; puede pedirse con
leche o agua. |
ZONAS
ARQUEOLÓGICAS |
CHACCHOBEN
Se ubica al norte de Bacalar, en una zona lacustre
que seguramente fue ampliamente explotada por
los habitantes de este asentamiento, en el que
se han explorado tanto estructuras del Clásico
Temprano como del Clásico Tardío.
Se han rescatado algunas estelas e importantes
ejemplos de cerámica policroma de estilo
Petén. KOHUNLICH
Este sitio es famoso por sus mascarones arquitectónicos,
que muestran los rostros divinizados de los
gobernantes de la ciudad en el Clásico
Temprano. Los trabajos efectuados durante los
últimos diez años han descubierto
grandes áreas residenciales y palaciegas
del Clásico Tardío que hacen excepcional
la visita al sitio. CHAKANBAKÁN
Es un importante sitio con una larga ocupación,
en el que la estructura más importante
es un basamento de estilo Petén ornamentado
con mascarones de estuco de manufactura muy
temprana, posiblemente del Preclásico
Tardío. Puede visitarse con la autorización
previa del Centro inah Quintana Roo, ya que
aún no se encuentra abierto al público.
OXTANKAH
Es el único sitio costero de la bahía
de Chetumal que se ha explorado hasta la fecha.
Sus edificios muestran una larga secuencia de
ocupación, desde el Clásico Temprano
hasta el momento de la conquista española.
Se encuentra muy cerca del poblado de Calderitas.
DZIBANCHÉ-KINICHNÁ
Se trata de un gran complejo compuesto por cinco
grandes grupos arquitectónicos que seguramente
funcionaron simultáneamente y que posiblemente
tuvieron funciones diferentes. El conjunto Dzibanché
es el más ampliamente explorado y en
él se encuentran ejemplos monumentales
de arquitectura del Clásico Temprano.
El conjunto Kinichná parece haber sido
un complejo funerario con importantes tumbas
de gobernantes divinos. A lo largo del camino
de acceso pueden observarse los avances realizados
en la exploración de los conjuntos Lamay
y Tutil. |
BAHÍA
DE CHETUMAL |
•
Chetumal. La capital del estado
ha tenido un gran crecimiento en los últimos
años; en la actualidad ofrece una buena
infraestructura hotelera y una aceptable variedad
de restaurantes y áreas comerciales.
Es el punto obligado para comenzar o finalizar
cualquier recorrido por la región.
• Museo
de la Cultura Maya. Situado
en la Avenida Héroes de Chetumal, es
una propuesta museográfica altamente
gratificante para aquel que desea una introducción
general a la historia prehispánica de
los mayas. •
Museo de la Ciudad. Se encuentra
en el Centro Cultural Belisario Domínguez,
edificio de excepcional belleza que funcionó
originalmente como escuela socialista durante
la administración de Lázaro Cárdenas;
destacan los bajorrelieves de Rómulo
Rozo y la arquitectura de Manuel Amábilis.
El museo presenta diversos materiales donados
por los habitantes de Chetumal, que abordan
aspectos de la vida cotidiana en las primeras
décadas del siglo XX. •
Maqueta de Chetumal. Situada
en el Bulevar Bahía, frente al Congreso,
nuestra la configuración de Chetumal
en los treinta, cuando era una modesta comunidad
de casas de madera y curvatos (depósitos
para la captación de agua de lluvia).
• Calderitas.
Situado cinco kilómetros al norte de
Chetumal, hace veinte años fue un pequeño
poblado y actualmente está casi integrado
a Chetumal. Cuenta con numerosos restaurantes
que ofrecen variados platillos a base de mariscos,
como ceviches, postas (rebanadas de pescado
frito) y boquinetes cocinados al gusto. En algunos
restaurantes se han acondicionado las playas
para que puedan ser disfrutadas por el público.
• Zona libre
de Belice. Se localiza en el
poblado de Santa Elena, Belice, junto a la frontera
con México, a 10 minutos de Chetumal.
Es una zona comercial con numerosos establecimientos
que ofrecen mercancías libres de impuestos,
como perfumes, relojes, joyería de fantasía,
alimentos enlatados y ropa. Reciben pesos mexicanos
y no es necesario presentar pasaporte. Hay también
casinos y restaurantes chinos. •
Bacalar. Es el poblado histórico
de mayor relevancia en el sur de Quintana Roo.
Recientemente se restauró la plaza principal
y la iglesia de San Joaquín, construida
en el siglo xviii. Por ubicarse a orillas de
la laguna de Bacalar, es posible encontrar hermosas
vistas y un ambiente muy gratificante. Existe
un balneario administrado por la comunidad.
• Fuerte
de San Felipe Bacalar. Se trata
de una fortificación del siglo xviii,
en el que recientemente se inauguró un
interesante museo dedicado a la piratería,
en el que pueden encontrase interactivos, maquetas
y objetos históricos. •
Majahual y Xcalak. Hasta hace
muy poco tiempo, estos dos poblados eran sencillos
puertos de pescadores, pero a partir de la apertura
del muelle en Majahual se ha desarrollado una
incipiente industria turística, que incluye
hoteles de diversas clases (aunque la mayor
parte son sencillas cabañas), restaurantes
de mariscos y centros de buceo. No es posible
visitar el muelle debido a que es una concesión
privada. •
Banco Chinchorro. Es un espectacular
complejo de arrecifes, con una enorme diversidad
biológica, que resguarda los restos de
19 barcos hundidos de diferentes épocas.
Única en México por sus características
geológicas y naturales, es un área
de anidación y resguardo de aves marinas,
así como zona de desove de tortugas en
los Cayos Norte y Centro. Puede visitarse con
el permiso de la Reserva de la Biosfera del
Banco Chinchorro y se llega desde Majahual,
por mar, en un recorrido de 90 minutos; el servicio
es proporcionado por pescadores de la zona.
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•Adriana Velázquez Morlet. Arqueóloga.
Directora del Centro INAH Quintana Roo. |
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