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El estado de Guerrero, al sur de la República
Mexicana, abarca un territorio de 63 794 km2, dividido
en 81 municipios y siete regiones geopolíticas.
Es una entidad con grandes contrastes geográficos,
sociales y económicos, en la que se encuentran
tanto destinos de playa paradisíacos, de
gran bonanza económica, como poblados de
grupos marginados y paupérrimos, con un alto
componente indígena, aislados entre el paisaje
dominante de escabrosas montañas. Guerrero
destaca también por tener un legado arqueológico
extraordinario, por haber sido sede de acontecimientos
históricos relevantes que marcaron el rumbo
en la conformación del país, y por
conservar una cultura viva de enorme riqueza.
La mayor parte de la historia prehispánica
de Guerrero se conoce por la arqueología,
ciencia que mediante los vestigios materiales y
la asociación que guardan entre sí
es capaz de interpretar los hechos que ocurrieron
en sociedades que no dejaron documentos escritos.
Hasta mayo de 2006 se habían registrado 1
705 zonas arqueológicas de diferente naturaleza
y época, de las cuales siete están
abiertas al público. Entre éstas,
cuatro son las más importantes y visitadas:
La Organera-Xochipala, Palma Sola, Teopantecuanitlán
y Cuetlajuchitlán. Las dos primeras tienen
un área de servicios al público y
su acceso se realiza con facilidad; todas cuentan
con custodios y en ninguna se cobra la entrada.
LA
ORGANERA-XOCHIPALA
Se encuentra en la región montañosa
y semiárida del centro del estado, dispuesta
en siete niveles donde se ubican tres plazas,
seis patios y 32 estructuras. Estuvo habitada
principalmente entre 650 y 900/1000 d.C. y aquí
se realizaron actividades ceremoniales, civiles
y comerciales.
El recorrido se inicia bajando de norte a sur.
En primer término se encuentra una amplia
zona parcialmente explorada, en la que se localizan
el Juego de Pelota, la Plaza Norte y los patios
hundidos con su pasillo techado con bóveda
falsa. En la Plaza Central, la más amplia
de la zona, se encuentra el Palacio Blanco,
una de las construcciones más singulares,
pues se trata de un edificio porticado levantado
sobre la Tumba I, a la que se accede por la
plaza inferior, y el Basamento de los Clavos,
que probablemente sostuvo el templo principal.
Más abajo está el Patio de los
Palacios Porticados, flanqueado por dos pequeñas
estructuras palaciegas y un pórtico. |

En la Plataforma Sur de La
Organera-Xochipala se conservan los vestigios
de una construcción de planta circular
que tiene un acceso al poniente y una banqueta
pintada de rojo en su interior. Al fondo se
aprecia el pequeño basamento del Templo
del Adoratorio. |
Sobre el patio hay una construcción de planta
circular que fue utilizada para captar y distribuir
agua. En el mismo nivel está la Plaza del
Aljibe, con su depósito de planta cuadrangular
para almacenar agua. Al norte desplanta la Tumba
I, a la que hoy se puede entrar por un agujero hecho
por saqueadores a principios del siglo XX. Esta
tumba, techada con bóveda falsa, mide 13.5
m de longitud y es la más grande de la zona.
Al sur se encuentran los restos de lo que fue un
gran palacio, el Palacio Mezcala, llamado así
porque allí se encontraron dos figurillas
esquemáticas de ese estilo.

En el Patio del Órgano se yergue el único
basamento que conserva parte de un templo, el Templo
de las Luces, ambos decorados con clavos de piedra
y parcialmente destruidos por saqueo. El Patio de
la Tumba Oculta fue nombrado así porque ahí
se localizó una pequeña tumba techada
con bóveda falsa, que por cuestiones técnicas
fue nuevamente sepultada. Al oriente lo limita el
Templo del Ocaso, basamento de planta cuadrangular
colocado sobre una plataforma con una amplia escalinata,
frente al cual se conservan restos de cuartos del
Posclásico Tardío.
En el Patio del Sur está el Palacio Quemado,
en el que se encontró el entortado de un
techo plano derrumbado sobre una gran cantidad de
mazorcas carbonizadas, ya que antes de ser abandonado
fue utilizado como granero. En la Plataforma Sur
se localizan el pequeño basamento del Templo
del Adoratorio y parte de una construcción
de planta circular, cuya función se desconoce;
aquí se excavó otra figurilla de estilo
Mezcala. Finalmente, en el extremo sureste de la
zona se encuentra el área habitacional, en
la que se localizaron vestigios de cuartos construidos
con materiales perecederos y numerosos pisos de
estuco superpuestos, así como objetos de
estilos teotihuacano, oaxaqueño y del centro
de Veracruz.
• Cómo
llegar: Para llegar desde la ciudad
de México se toma la autopista que va a Iguala
y luego la carretera federal 95, México-Acapulco.
En el km 190, en la desviación a Filo de
Caballo, se recorren 11 km por carretera pavimentada
y 2 km de terracería. La zona arqueológica
se localiza 3 km al sureste del poblado de Xochipala,
asentado sobre restos prehispánicos y cuyo
nombre significa “la flor que pinta de rojo”.
• Horario:
Lunes a domingo, de 10 a 17 hr. Cuenta con señalización
y en breve tendrá una Sala Introductoria
en la que se mostrará la historia prehispánica
de la región Mezcala, desde la época
olmeca hasta la conquista mexica.
TAXCO,
GUERRERO |
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Taxco
(de tlachco, “en el juego de pelota”)
es una de las primeras zonas mineras de Nueva
España. Su desarrollo estuvo determinado
por su riqueza geológica y su ubicación
y traza responden a la accidentada topografía
del lugar. El perfil urbano de la ciudad es
producto de la adaptación de las construcciones
al paisaje natural, dominado por los cerros
Atachi, Huisteco y Espinada, así como
por el río Taxco. Esto dio lugar al trazo
irregular de las calles, con grandes pendientes,
y a la disposición de varias plazas,
que permitían un mejor aprovechamiento
de un espacio urbano tan complejo.
Taxco fue declarada zona de monumentos históricos
en 1990. Alberga cerca de 100 construcciones
de gran valor histórico, erigidas entre
los siglos XVII y XIX, en su mayor parte con
características de los estilos barroco
y neoclásico. Entre esos monumentos destacan
los edificios religiosos, como la Parroquia
de Santa Prisca y San Sebastián, así
como los públicos y privados.
Además de sus magníficos ejemplos
de arquitectura colonial, la ciudad de Taxco
posee una moderna tradición artesanal
en plata de alrededor de 70 años. |
TEOPANTECUANITLÁN
Es el sitio más importante de la época
ol-meca descubierto hasta hoy en Guerrero. Se calcula
que abarcó 160 ha, pero los edificios más
importantes se concentran en 50 000 metros cuadrados.
Su descubrimiento fortuito, en 1983, se debió
a que estaba siendo saqueado. A partir de entonces
comenzó un proyecto de investigación
que reveló que Teopantecuanitlán era
un enorme centro rector con arquitectura de barro
y piedra, escultura monolítica y sistemas
hidráulicos únicos para su tiempo.
Estuvo habitado principalmente entre 1000 y 500
a.C., lapso en el cual se realizaron varias modificaciones
y se construyeron nuevos edificios.
Se encuentra en el extenso valle de Copalillo, donde
confluyen los ríos Amacuzac y Mezcala. En
el acceso principal se localiza el conjunto arquitectónico
más importante: el Recinto, un patio hundido
rodeado por muros hechos con enormes bloques de
piedra, recortados en forma tal que no se necesitó
unirlos con mezcla. Sobre los muros este y oeste
se colocaron cuatro esculturas monolíticas
que posiblemente representen deidades del agua o
de la lluvia, las cuales sostienen en las manos
mazorcas de maíz y portan algunos atuendos
propios de los jugadores de pelota. En el exterior
del Recinto se descubrieron los restos de etapas
arquitectónicas anteriores recubiertas con
aplanados de lodo.
En la Plataforma Norte, que limita al Recinto por
este lado, se conservan grandes fragmentos de esculturas
con rasgos humanos, una cabeza semejante a las encontradas
en la costa del Golfo, aunque de menores proporciones,
y una gran escultura que representa a una rana.
En la Plataforma Sur, delimitada por altos muros,
de contención, se localizaron vestigios de
cuartos, escaleras, pisos y fogones, por lo que
se supone que era donde habitaron los dignatarios
del lugar.
Hacia el norte hay dos basamentos decorados con
un diseño de “puntos y barras”
intercalado con nichos verticales. Los puntos están
formados por la parte visible de clavos de piedra
y las barras por el canto de lápidas. En
este sector se encuentra también parte de
un canal de irrigación construido con enormes
bloques de piedra colocados verticalmente, que estuvo
tapado con bloques más pequeños para
evitar la evaporación. El canal sale de una
presa alimentada por los escurrimientos de los cerros
circundantes.
Más adelante se encuentra un juego de pelota,
cuya amplia cancha está limitada por dos
construcciones laterales con cuerpos en talud. Sus
extremos no están rematados por cabezales,
y posiblemente fue construido en una época
posterior al resto del asentamiento.
• Cómo
llegar: Desde la ciudad de México
se toma la autopista que va a Acapulco. En la caseta
de Paso Morelos se sigue por la carretera estatal
número 1, hacia Atenango del Río;
12 km más adelante se va hacia el sur, rumbo
a Copalillo, y de ahí se recorren otros 20
km hasta llegar a la zona.
• Horario:
Martes a domingo, de 10 a 17 hr.
ARTESANIAS |
Las
bellas artesanías guerrerenses son muestra
del ingenio creativo que sus habitantes plasman
sobre varios materiales, tanto para consumo
local como para comerciar. Destacan los objetos
laqueados de la región de la Montaña,
elaborados en Temalacatzingo y en Olinalá
sobre la perfumada madera de lináloe
o sobre guajes naturales; los tejidos de palma
de diversos poblados, que se comercializan en
el tianguis de Chilapa, y los sombreros calentanos
de Tlapehuala. En la Costa Chica no pueden dejar
de mencionarse los textiles de Xochistlahuaca,
fabricados en telar de cintura, los más
delicados de algodón blanco y los menos
finos de algodón coyuchi. En la región
central están las pinturas sobre papel
amate, en las que los pueblos nahuas del Balsas
representan sus actividades cotidianas, campesinas
y religiosas.
En varias partes del estado se modelan objetos
en arcilla para consumo doméstico, ya
sea los de tradición prehispánica,
como cántaros y tinajas de Tulimán,
los cántaros de la Tierra Caliente, decorados
con cabecitas moldeadas de tradición
colonial, o las grotescas figuras “neoarqueológicas”
de Palula. La joyería en oro se trabaja
con especial destreza en Ciudad Altamirano y
Arcelia, mientras la platería alcanza
sus expresiones más acabadas en Taxco.
También en madera y otros materiales
se confecciona una extraordinaria diversidad
de máscaras, utilizadas en diferentes
festividades y danzas; la más conocida
es la del jaguar o “tigre” con que
se cubren los tecuanes en las peleas o en el
“porrazo del tigre”, y la más
elaborada quizá sea la usada en la Danza
de los diablos de Teloloapan. |
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CUETLAJUCHITLAN
Esta zona arqueológica fue descubierta accidentalmente
cuando se construía la autopista Cuernavaca-Acapulco;
para preservarla, bajo ella se construyó
el túnel de Los Querendes. Se calcula que
el sitio abarca 35 ha, de las cuales sólo
se han explorado dos. Estuvo ocupada principalmente
entre 200 a.C. y 200 d.C. Por ciertos rasgos arquitectónicos
y escultóricos se sabe que formó parte
de la cultura Mezcala, en su etapa correspondiente
al Preclásico.
Cuetlajuchitlan destaca por su temprana planificación,
realizada a partir de dos ejes transversales formados
por calles o pasillos enlajados, desde donde se
distribuyen nueve conjuntos arquitectónicos,
los cuales fueron construidos con cantera rosa,
cortada y ensamblada con gran maestría. El
asentamiento, adaptado a la pendiente del cerro,
cuenta con una infraestructura hidráulica
formada por una red de drenajes y depósitos
para almacenar el agua, la cual se condujo por medio
de canales enlajados desde un manantial localizado
500 m al oeste.
El recorrido comienza en el Recinto Ceremonial,
situado en el centro del sitio. Se trata de un patio
hundido aislado por gruesos muros, donde se localizaron
dos tinas monolíticas con un asiento al interior,
por lo que se piensa que fueron usadas para baños
rituales. Hacia el sureste hay otro espacio similar,
llamado Taller de Cantería, en el que se
encontraron otras dos tinas y evidencias de un área
destinada a trabajar bloques de piedra y segmentos
cilíndricos de columnas. Al norte se encuentran
dos cuartos, con numerosos bloques tallados y lajas,
y al oeste, otros cuatro cuartos, que se cree eran
habitaciones de los canteros.
Al norte del Recinto se localiza el Patio 2, un
patio hundido con un altar central rodeado por cinco
cuartos, y hacia el oriente, tres complejos habitacionales,
tal vez ocupados por los dignatarios del lugar.
Al oeste se encuentra el Taller de Lapidaria, otro
patio hundido rodeado por cuartos, donde se hallaron
evidencias de que ahí se labraron cuentas
y placas de piedra verde. Un poco más al
poniente está el llamado Complejo Habitacional
de Élite, formado por varios cuartos con
pisos estucados. En uno de ellos se encuentran cuatro
columnas alineadas al centro y en otro se localizó
una ofrenda de 50 vasijas, algunas con representaciones
antropomorfas modeladas.
Unos 200 m al oeste de los conjuntos descritos está
el Complejo Artesanal, formado por una serie de
cuartos localizados al norte de un patio central,
donde también hay dos cisternas y el canal
que conducía el agua desde el manantial.
Por las evidencias recuperadas se cree que fue ocupado
por artesanos que labraron madera y curtieron pieles.
• Cómo
llegar: Desde la ciudad de México,
se toma la autopista Cuernavaca-Acapulco. Se sale
en la caseta de cobro de Paso Morelos y se entra
a la población del mismo nombre. De ahi se
sigue el camino hacia la zona arqueológica,
que se encuentra en el km 181 de la autopista, sobre
el túnel de Los Querendes.
• Horario:
Lunes a domingo, de 8 a 17 hr; cuenta con señalización.
PALMA SOLA
Se localiza en la ladera sur del cerro de El Veladero,
en el puerto de Acapulco. Aunque carece de vestigios
arquitectónicos, destaca por las 18 rocas
de granito grabadas con motivos antropomorfos, de
la flora y fauna propias del entorno y, al parecer,
de cuentas calendáricas y de la geografía
del lugar.
Entre los motivos esquemáticos sobresalen
las figuras humanas, con rasgos faciales y corporales
apenas sugeridos por medio de líneas y puntos,
ya sea de cuerpo entero o representadas por la cabeza
y parte del cuerpo, o bien sólo por la cabeza
con un contorno cuadrangular, circular o triangular,
y algunas con un diseño en forma de ancla
debajo. La mayoría está en actitud
estática, sin vestimenta ni atuendos, pero
en numerosas ocasiones están unidas por líneas
que se han interpretado como la representación
de relaciones de parentesco, ya sea con algún
ancestro o entre diferentes grupos sociales. Otras
parecen estar en movimiento y participar en festividades
o ritos, y unas cuantas, con penachos, bastones
de mando y otros atributos, se relacionan con sacerdotes
o chamanes.
El recorrido se realiza de sur a norte subiendo
la empinada pendiente. Cada roca es considerada
un “elemento” y se numeró consecutivamente.
El Elemento 15 es uno de los más interesantes.
Sobre su superficie se grabaron dos ballenas y dos
cocodrilos. La representación humana de mayor
tamaño se ha identificado con una deidad
de la lluvia, por las líneas verticales que
salen de sus ojos a manera de lágrimas. Otro
personaje de cuerpo completo y con los brazos en
alto se ha equiparado con un sacerdote o chamán
y otros 15 más –figurados sólo
con la cabeza, los ojos y la boca–, como participantes
en un rito propiciatorio de lluvia. La escena está
cruzada por tres líneas paralelas, que se
cree representan corrientes de agua, quizá
los arroyos Camarón y Palma Sola que flanquean
esta zona, y la tercera como un río subterráneo
que partiría de un abrigo rocoso representado
por un círculo, donde se encontraría
el Elemento 1, el más complejo de la zona.
Las figuras de espirales se identifican como fuentes
o manantiales, y un motivo con puntos posiblemente
registre el año agrícola. Así,
los motivos sobre la roca y su distribución
aludirían a una representación mítico-geográfica
que muestra tanto la geografía de Acapulco,
reconocida por su fauna y sus características
físicas, como rituales relacionados con la
lluvia.
COMIDA |
La
comida de Guerrero varía en cada región,
pero un platillo que se prepara en casi todo
el estado y religiosamente se consume los jueves
y sábados de cada semana es el pozole
blanco, elaborado con granos de maíz
y carne de cerdo o pollo, aderezado con aguacate,
chicharrón, orégano, cebolla,
limón, chile piquín o cuaresmeño
y, a veces, con huevo y sardinas; el pozole
verde tiene una preparación similar,
pero se le agrega una pasta condimentada a base
de pepita de calabaza. Otro platillo muy difundido
es la barbacoa de chivo o de res, que se come
en tacos con salsa verde, o el mole verde acompañado
con tamales nejos o de ceniza. En algunos lugares
y en cierta época del año se prepara
el elopozole, variante del pozole blanco pero
con granos de elote, y las gorditas de elote
recio, conocidas como toqueres o tlaxcales.
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Xochipala
es famosa por los variados platillos elaborados
con chapulines, en especial las tortitas preparadas
con chapulín molido, queso y huevo, una
verdadera delicadeza de sabor. La Tierra Caliente
destaca por su salsa de ciruela, que combina
gratamente el gusto agridulce con el picoso,
y Chilapa por sus deliciosas chalupitas con
carne de cerdo guisada y chipotle dulce, o el
saludable fiambre, combinación de carnes
bañadas con miel de piloncillo. En toda
la costa se pueden disfrutar diferentes pescados
con muy diversa preparación, como el
pescado a la talla, enchilado y asado sobre
leña, o los camarones, ostiones, langostinos
y muchos otros manjares del mar. El pan es sabroso
en todo el estado, particularmente las cemitas
rellenas de queso y piloncillo de Chilapa, y
las cajitas de harina de arroz y mantequilla
de Teloloapan y otros lugares.
En cuanto a bebidas se puede degustar un chilate,
preparado con arroz finamente molido, cacao,
azúcar, canela, agua y mucho hielo, y
desde luego el mezcal, que se toma para todo
mal, y para todo bien, también. |
En el Elemento 14 destaca la representación
una ceremonia o danza y un personaje cubierto por
una máscara; en el 11 hay un personaje que
sostiene una bolsa y lleva un tocado de plumas y
pectoral que lo identifican como un chamán,
y el número 10 está grabado con un
círculo y un diseño cuadripartita,
en el que hay figuras semejantes a pirámides
escalonadas cuya cima converge hacia un círculo
central, diseño que podría representar
un marcador astronómico.
En los elementos 8 y 6 se pueden apreciar escenas
más complicadas, tal vez de alguna ceremonia
o danza, y los numerados como 5, 4 y 3, en conjunto,
parecen representar una escena ritual y de registro
calendárico, pues hay varios personajes,
entre ellos un chamán, e hileras de puntos
y barras. El Elemento 2 está dividido en
tres partes en las que se observan numerosos personajes,
solos o en grupos, en actitud dinámica, al
parecer participando en alguna ceremonia, ya sea
danzando u orando.
El Elemento 1 es el más complejo de la zona.
Está cubierto por una saliente rocosa que
lo protege de la intemperie y por debajo de él
pasa una corriente de agua. La cara sur de la roca
está llena de diseños antropomorfos
que forman una complicada escena, interpretada como
un mito de creación ancestral. Las figuras
humanas más grandes, aunque esquemáticas,
representan a un hombre y a una mujer, acaso la
pareja original. Otras, unidas por líneas,
serían los ancestros comunes de diversos
grupos sociales o emparentados. El conjunto de elementos
grabados y su asociación a una cueva y al
agua harían de este lugar el más favorable
para realizar ritos propiciatorios.
Museo
Histórico de Acapulco Fuerte de San
Diego |
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El
museo se encuentra en la impresionante fortaleza
de San Diego, la cual hacia el siglo XVI protegía
a la bahía de quienes pretendían
apropiarse de las variadas riquezas provenientes
del Lejano Oriente, comercio que durante más
de dos siglos tuvo a Acapulco como sede. El
fuerte original se derrumbó a causa de
un sismo y hacia 1783 se levantó el edificio
que ahora se ve, obra maestra de la ingeniería
militar que refleja los más avanzados
conceptos arquitectónicos de su época.
El museo, inaugurado en 1986, tiene varias salas
dedicadas a la historia del puerto de Acapulco,
desde los primeros pobladores de la bahía
hasta la época de la Independencia. Destaca
la sección sobre la Nao de China, en
la que se muestran diferentes instrumentos de
navegación, cartografía, diseño
de naves y reproducciones de éstas, que
cubrían la ruta Acapulco-Filipinas. También
se abordan temas como el comercio con Oriente,
el proceso de evangelización, la Conquista,
las encomiendas y la Independencia.
• Cómo
llegar: Se encuentra en Acapulco,
Guerrero, en la Av. Costera Miguel Alemán,
frente al Muelle Fiscal. Servicios:
visitas guiadas, exposiciones, auditorio. Horario:
martes a domingo, de 9 a 18:30 hr. |
• Cómo
llegar: Una vez en la Costera Miguel
Alemán del puerto de Acapulco, se toma la
calle Cuauhtémoc hasta el entronque con Av.
Niños Héroes y de ahí se siguen
los señalamientos hacia la zona arqueológica
(que es el mismo camino hacia la colonia Progreso).
• Horario:
Martes a domingo, de 9 a 17 hr; cuenta con señalización.
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Rosa Ma. Reyna Robles. Doctora en antropología
por la UNAM. Investigadora de la Dirección
de Salvamento Arqueológico del INAH. Expresidenta
del Colegio Mexicano de Antropólogos. Miembro
del Sistema Nacional de Investigadores y del Consejo
de Asesores de Arqueología Mexicana. |