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LOS
MAYAS DE TABASCO
Vol. XI, número
61, pp. 44-47
Moral-Reforma
y la contienda
por el oriente de Tabasco
Simon
Martin
Varios
reinos importantes del Clásico maya (250-900
d.C.) tuvieron su asiento en las fértiles
tierras orientales de Tabasco. Estudios recientes
sobre las estelas de Moral-Reforma revelaron, por
primera vez, tres ascensos al poder de un mismo
gobernante, lo que refleja el sometimiento de esos
reinos a poderíos externos, sobre todo a
Palenque, Chiapas, y, aunque estaba más distante,
a Calakmul, Campeche.
La
constitución de meandros en los ríos
Usumacinta y San Pedro Mártir dio forma a
los ricos suelos del oriente de Tabasco, lo que,
con la abundante disponibilidad de agua a lo largo
del año, hizo de la zona un territorio particularmente
rico en producción agrícola. La región
estuvo dividida políticamente en varias ciudades
de rango modesto, entre las que sobresalen Pomoná,
Santa Elena y Moral-Reforma. Si bien hasta
ahora se les ha concedido poca importancia en el
estudio de la historia del Clásico maya,
nuevas e importantes exploraciones muestran estas
ciudades bajo una luz diferente. Pomoná se
encuentra en lo alto de un pequeño cerro
y es el sitio más conocido de los tres porque
tiene una gran cantidad de monumentos, aunque son
igualmente importantes Santa Elena, cuyo título
real o glifo emblema fue identificado reciente-mente
por David Stuart, y Moral-Reforma, en donde se han
localizado extensas inscripciones que han recibido
poca atención en nuestros tiempos. Los tres
sitios tuvieron complejas redes de relaciones hostiles
y pacíficas con los poderosos vecinos
de Palenque y Piedras Negras, y con sitios más
distantes como Toniná, Yaxchilán y
Calakmul. Para ilustrar la complejidad de dichas
relaciones me concentraré en Moral, aún
poco estudiado.

Pomoná,
Santa Elena y Moral-Reforma compartieron el
dominio político del oriente de Tabasco,
aunque la región estuvo muy influida
por entidades externas como Palenque,Calakmul
(que no aparece en el mapa, al N.E. de Moral-Reforma,
a 160 km) y Piedras Negras.
ilustración
digital: raíces
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El
título de los reyes de Moral-Reforma
puede transcribirsecomo
KUH-a-ma-?[AJAW?]-la, divino señor
de Ama
l. El nombre del reino no
puede ser leído con certeza.
dibujo: simon martin
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Moral-Reforma
El sitio de Moral, conocido bajo diversos nombres,
se encuentra cerca de las márgenes del río
San Pedro Mártir. Gracias a las excavaciones
del INAH, realizadas a partir de 1992, se restauraron
sus principales monumentos, entre los cuales destaca
un magnífico Juego de Pelota. De Moral proceden
cinco estelas completas o fragmentadas
que hoy se encuentran en el museo de Balancán
y en el Museo Carlos Pellicer de Villahermosa. Esas
estelas, con otro altar grabado y fragmentado, permiten
trazar una genealogía parcial de los reyes
de Moral para un periodo que abarca desde cuando
menos 622 hasta 756 d.C. El glifo emblema
de Moral se conoce desde hace tiempo, aunque
sólo se ha descifrado una parte.
Estela 4
El texto más importante para entender la
historia política de Moral se encuentra en
la Estela 4, actualmente en Balancán.
En la parte frontal de la estela se ve a un gobernante
del lugar sometiendo a dos cauti-vos. El texto con
su nombre está dañado, pero la parte
legible parece decir Muwaan Jol, Cráneo
de Halcón, y así nos referiremos
a él en delante. Cráneo
de Halcón nació en 656 d.C.; fue
hijo de un rey anterior y asumió el poder
en 661 d.C., cuando apenas tenía cinco años.
La
ceremonia de ascenso al poder incluye la presentación
y atadura de la cinta real a su cabeza, acto que
en las inscripciones se indica con la frase kal
huun y que se encuentra entre los ritos inaugurales
más frecuentes del Clásico maya.
Es aquí donde la inscripción nos da
la primera sorpresa, pues relata un hecho singular:
menos de un año después, en abril
de 662 d.C., participó en una segunda
ceremonia de atadura de cinta. La razón
de este nuevo rito de ascenso se aclara con una
frase asociada, donde se nos informa que el ritual
ocurrió yichnal, bajo la mira de,
o fue supervisado, por Yuknoom Cheen II (el
Grande), gobernante de Calakmul. Es a través
del atestiguamiento de acontecimientos como éste
que puede verse la manera en que los reinos dominantes,
como Calakmul, ejercían el poder sobre sus
contemporáneos. Cuando estos registros se
combinan con otros, relativos a actos diplomáticos
o eventos militares, revelan el tipo de jerarquía
política que he estudiado en colaboración
con Nikolai Grube a lo largo de casi una década.
Yuknoom Cheen II reinó a mediados del
siglo vii y tuvo el rango de supragobernante
sobre un vasto territorio de la región maya.
Más adelante leemos uhtiiy, sucedió
en, y se añade el lugar a donde viajó
el rey de Moral para su segunda investidura. Desafortunadamente,
el nombre del lugar está dañado y
no puede reconocerse.
¿Por qué se dio tan inusitada situación?
Si analizamos las historias de Palenque y Piedras
Negras encontramos una secuencia particularmente
intensa de relaciones justo en este momento, especialmente
en el lapso que media entre ambas ceremonias de
ascenso. Sabemos que Pakal el Grande, de Palenque,
estuvo muy involucrado en los asuntos del oriente
de Tabasco y que en 659 d.C. hizo prisionero, con
otros cinco, a un señor de Pomoná,
y que poco después recibió en su corte,
en un aparente acto de sumisión, al gober-nante
de Santa Elena. Luego, según una interpretación
retomada recientemente por Stephen Houston, el rey
de Calakmul parece haber participado en una ceremonia
en que se utilizó fuego en Piedras Negras,
en febrero de 662 d.C. Apenas cinco días
después, Piedras Negras ataca un sitio cuyo
nombre no podemos leer y, al día siguiente,
otro sitio que sin lugar a dudas es Santa Elena.
En marzo de 662 d.C., pocos días antes del
segundo ascenso en Moral, se registró en
Palenque la captura en días sucesivos de
dos indivi-duos no identificados. Podemos relacionar
ambos acontecimientos y así concluir que
hubo luchas no sólo por Moral, sino por una
región más amplia de Tabasco. El eje
Calakmul-Piedras Negras triunfa sobre los reclamos
de sucesión de Palenque y la reinstalación
de Cráneo de Halcón es muestra de
su sometimiento político.
Cuando aparece más información sobre
Cráneo de Halcón, ésta se refiere
a su vida adulta: se describe una
importante victoria militar en 687 d.C. y otra,
tal vez de 689 d.C, en las que probablemente se
tomaron los cautivos representados en el frente
de la estela. Nos sorprende nuevamente enterarnos
de una tercera
ceremonia de atadura de cinta, en 690 d.C. También
en esta ocasión fue bajo la mira de
o supervisada, ahora nada menos que por el rey de
Palenque, Kan Bahlam II, Serpiente Jaguar.
Éste había sucedido a su padre, Pakal
el Grande, en 684 d.C.; tres años más
tarde derrotó a Toniná y su influencia
avanzó por el Usumacinta incluso hasta La
Mar, sitio dependiente de Piedras Negras, y Anaité,
al parecer el sitio del mismo nombre que hoy se
localiza entre Piedras Negras y Yaxchilán.
La inclusión de ciudades tabasqueñas
como Moral en la esfera de control de Palenque no
es inusitada. La decadencia del dominio de Calakmul
corresponde a un declive aun mayor y cinco años
después fue derrotada por Tikal. Esta nueva
afiliación de Moral a Palenque se refleja
incluso en el estilo de la Estela 4, que tiene claras
similitudes con ese sitio; quizás la estela
pudo haber sido elaborada por especialistas procedentes
de Palenque.
La frase de la Estela 4 donde se menciona a Kan
Bahlam es seguida de otra: uhtiiy baakal,
sucedió en Palenque. Es claro
que el rey de Moral se vio obligado a visitar a
su nuevo señor y a hacer allí su tercera
atadura de cinta. Estas dos referencias a Moral
son las primeras que tenemos para demostrar que
hubo viajes para recibir investiduras de otras tierras;
el texto completo es prueba invaluable de la transferencia
de las influencias políticas.
La
Estela 1, de 756 d.C., monumento posterior de
Moral, muestra menos interés por los asuntos
macropolíticos, lo cual puede reflejar el
debilitamiento de la influencia de superpotencias
como Palenque y Calakmul, proceso que comenzó
bastante antes del famoso colapso del siglo ix.
Sin embargo, las rivalida-des locales fueron constantes
y probablemente se intensificaron ante la ausencia
de las alianzas de mayor envergadura que se habían
dado en épocas anteriores. En la Estela 1
se ve a un jefe aliado o subordinado al rey de Moral
cuyo nombre incluye uno de los que normalmente
utilizó el linaje real de Piedras Negras,
aunque en este caso es el señor del sitio
de ¿Tapir?-golpeando brutalmente con un mazo
a un cautivo. En esta vengativa escena apreciamos
el precio final de una estrategia fallida en el
Clásico maya y saboreamos la intensa amargura
con que las ricas tierras tabasqueñas fueron
disputadas.
Traducción:
Elisa Ramírez |