Fomento Cultural
Banamex, A. C., por cuarta vez, se complace en coeditar
con Editorial Raíces un nuevo especial de la
revista Arqueología Mexicana, en esta
ocasión dedicado a diversos itinerarios del
mundo maya dentro del espacio geográfico de
la península de Yucatán. Recorridos,
sin lugar a duda, muy atractivos por la exuberancia
del entorno natural, pero sobre todo por la riqueza
cultural que los envuelve.
Calidad, actualización y un espíritu
de compromiso con el patrimonio cultural son las premisas
que compartimos los colaboradores y que configuran
los propósitos de este número en que
el pasado, el exotismo y el carisma de los destinos
seleccionados celebran el verdadero gusto por el viaje.
El viaje es movimiento, cambio, desplazamiento de
ida y vuelta, distancia, aproximación, sorpresa,
aventura y conocimiento. Su fin es un destino, una
meta que culturalmente implica un impulso exploratorio
y acumulación de saberes. El viaje es el medio
para acercarse a las formas en que se entreteje la
red de símbolos que dan unidad y distinción
a los grupos sociales. En otras palabras, es una de
las mejores maneras para experimentar la alteridad
cultural.
El territorio yucateco es una parte importante del
mundo maya, área cultural en la que floreció
esa gran civilización milenaria, viva, cambiante
y perdurable. Los testimonios son muchos y se encuentran
por los diversos sacbés, vocablo maya que significa
“camino blanco”. Lo vemos en las numerosas
ciudades arqueológicas de complejas estructuras
y de refinada escultura, entrelazadas a través
de rutas que se conocen por los rasgos de su arquitectura,
por ejemplo, la Puuc. Asimismo, constatamos el esplendor
maya en su pintura mural y en su cerámica,
en sus inscripciones y escritura, en la variedad de
lenguas, en los mitos y rituales, en las tradiciones
y manifestaciones artísticas que persisten
hoy en cada pueblo, gracias a la práctica cotidiana
de sus habitantes, herederos de ese gran legado.
Además de su rico pasado prehispánico,
en la península de Yucatán se refleja
la historia de la época virreinal, durante
la cual se construyeron, al amparo de órdenes
religiosas, infinidad de espacios dedicados al culto
católico, como iglesias, santuarios y conventos,
algunos de ellos ligados a centros ceremoniales prehispánicos,
como es el caso de Izamal: la ciudad de las tres culturas.
Por otro lado, al acontecer reciente del territorio
yucateco se vincula el patrimonio arquitectónico
edificado en los siglos XIX y XX, como resultado del
auge henequenero. Las haciendas que se dedicaron a
la explotación del henequén hoy son
parte indisociable del entorno natural de la península
y, recientemente, se han regenerado bajo la premisa
de integrarlas al patrimonio cultural y como una variable
ligada al desarrollo social. Ejemplo de ello es la
ex hacienda de Ochil, reconvertida en un parador para
visitantes que cuenta con un Museo de Arte Popular
y talleres artesanales.
Fomento Cultural Banamex es un organismo no lucrativo
con 35 años de compromiso con el desarrollo
cultural de México. En la última década
ha reforzado su actividad de rescate en favor del
patrimonio cultural, de una manera integral y en corresponsabilidad
con los gobiernos estatales, instituciones públicas
y entidades privadas.
Nuestro Programa de Restauración y Conservación
del Patrimonio Cultural comprende cerca de 30
proyectos activos a nivel nacional en diversos rubros,
como monumentos arquitectónicos virreinales,
zonas arqueológicas, conservación de
recintos virreinales para el desarrollo de museos,
conservación de pueblos y recintos para el
desarrollo y la promoción turística
de comunidades, así como desarrollo comunitario
integral.
Una proporción considerable de los proyectos
se gestiona y opera en la península yucateca.
Destacan aquellos del programa anual en colaboración
con el Instituto Nacional de Antropología e
Historia, desarrollado desde 2001, que se centra en
restaurar y conservar iglesias y conventos virreinales.
Se han intervenido: Homún, Tecoh, Kikil, Pixilá,
Ichmul, Ticum, Ekpetz, Tixcacaltuyub, Sudzal y Uayma.
En cuanto a zonas arqueológicas cabe mencionar
el rescate, conservación y consolidación
de Kabah, Aké, Xocnaceh, Santa Rosa Xtampak,
Chichén Itzá y Labná, con la
participación del World Monuments Fund.
Muchas de las acciones de rescate se vinculan al desarrollo
comunitario y a la promoción turística
de ciudades tradicionales y de pequeñas comunidades.
En coordinación con otras líneas de
acción de la asociación se desarrollan
talleres artesanales de Grandes Maestros del Arte
Popular y de Mujeres Artesanas Indígenas. También
se ha establecido un programa educativo alrededor
de esos talleres y en sitios donde se realiza restauración,
con el fin de reforzar el orgullo, arraigo y sentido
de pertenencia de las familias de artesanos y demás
miembros de las comunidades.
La guía que el lector tiene en sus manos es
una grata invitación a visitar la península
de Yucatán para conocer, en las rutas que propone,
las joyas arqueológicas y de arquitectura virreinal,
la exquisitez de su artesanía, la espiritualidad
de su vida religiosa, la alegría de la cotidianeidad,
la delicia de su gastronomía, la hospitalidad
de su gente y la variedad de su fauna y vegetación.
Es también un medio para planear su viaje y
una edición para conservar, ya que, al repasar
sus páginas, las magníficas imágenes
lo transportarán nuevamente al fascinante mundo
maya, para recrear todas las experiencias vividas.
Reiteramos la invitación y cerramos esta presentación
parafraseando a Désiré Charnay, explorador
francés del siglo XIX: “Yucatán
es rico en recuerdos, se dirige al corazón,
al alma, a la imaginación, al espíritu;
imposible abandonarlo con indiferencia”.
Cándida Fernández
de Calderón
Directora de Fomento Cultural Banamex, A. C. |