Lorenzo Boturini Benaducci, señor de la Torre y Homo, de origen milanés, llegó a la Nueva España como apoderado de doña Manuela de Oca Silva y Moctezuma, condesa de Santibáñez, para cobrar las rentas de una encomienda en las cajas reales de la ciudad de México; aunque, entusiasmado con la empresa, olvidó recabar los permisos necesarios para permancer en el país. Muy pronto se interesó por los testimonios del pasado indígena: los sitios arqueológicos, los códices, manuscritos y mapas, además de obras impresas; recorrió ciudades y pueblos de la Cuenca de México, Toluca, Morelos y Puebla; en Tlaxcala ostentó el cargo de alcalde mayor y aunque no estuvo en Oaxaca su colección contaba con códices de ese estado: el Códice Dehesa y la Genealogía de Etla, entre otros. Lorenzo Boturini adquirió, compró, copió e hizo copiar numerosos documentos originales, contó con varias piezas de la colección de don Carlos Sigüenza y Góngora, entre ellas el Mapa de Sigüenza; además de documentos de don Fernando de Alva Ixtlilxóchitl como la Historia Tolteca-Chichimeca. Con esa colección de documentos, Boturini intentó crear el Museo Indiano, con el que se apoyaría para escribir su Historia de la Nueva España y además sería el instrumento que validaría las apariciones de la Virgen de Guadalupe, para hacerla coronar; con este fin consiguió un breve del papado, que no reconoció el arzobispo de México; sin embargo, ya había iniciado una colecta entre los creyentes. A poco de llegar a la Nueva España, el virrey Pedro Cibrian Agustín, conde de Fuenclara, se enteró de las actividades de Boturini, quien por tratarse de un extranjero, no contar con la licencia para estar en el país, querer coronar a la Virgen y tratar de cambiar el escudo imperial, sospechó de él y le mandó prender. El 4 de febrero de 1743 Boturini fue encarcelado, su colección de documentos decomisada y depositada en las cajas reales. Con el oidor Domingo Valcárcel, juez en la causa, Boturini comenzó el catálogo judicial, que no concluyó; fue terminado por el juez Valcárcel.
El catálogo del Museo Indiano apareció publicado en 1746 como apéndice a su obra: Idea de una Nueva Historia General de la Nueva España; es decir, Boturini hizo el catálogo de sus documentos de memoria y cuando ya se encontraba en España.
De acuerdo al propio Boturini, su Museo Indiano comprendía: “Veinte tomos entre medianos y grandes, con igual número de fragmentos pequeños y crecida porción de mapas de papel de metl, palma o gusano y en pieles de animales y otros en papel castellano” (Torre Revello, 1936, p. 7).
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