arqueología mexicana
Culturas prehispánicas
de México

ÍNDICE 34  
Culturas prehispánicas de México Clásico (200-900 a.C)
Etapa Lítica (30000-2500 a.C.) Posclásico (900-1521)
Preclásico (2500 a.C.-200 d.C) Pueblos indios

Etapa Lítica
(30000-2500 a.C.)

Ceremonia del Volador, Veracruz
Los primeros pobladores.
Ilustración: Benjamín Orozco / Raíces

Aunque pudiera parecer que los pobladores de México en la larga etapa que antecedió a la aparición de las sociedades sedentarias no presentaban mayores diferencias entre sí, lo cierto es que a lo largo de los milenios fueron experimentando transformaciones culturales. Así, en el marco de un esquema de obtención de recursos común, se desarrollaron distintas tradiciones, antecesoras de la diversidad cultural que en adelante caracterizaría al territorio mexicano. En esas tradiciones se combinaban tanto el tipo de objetos fabricados como las formas de organización, los patrones de residencia y la importancia que se daba en cada una a la caza o la recolección, en buena parte determinada por las posibilidades concretas que ofrecían los distintos ambientes en que se desarrollaron. En algunas de esas tradiciones se dependía fundamentalmente de la explotación de recursos costeros.

Se trata del periodo más antiguo de la historia de México. En este dilatado lapso llegaron a territorio nacional los primeros pobladores, los que paulatinamente fueron ocupando distintas zonas y desarrollando las prácticas culturales que les permitieron una cada vez mejor adaptación a las diversas condiciones ambientales. La Etapa Lítica ha sido dividida en cuatro grandes periodos. El más antiguo es el Arqueolítico (30000-9500 a.C.). En ese entonces se utilizaban instrumentos cuyas características indican una incipiente destreza tecnológica y, en vista de la casi total ausencia de puntas de proyectil, un uso orientado más que nada a la recolección y procesamiento de vegetales y al aprovechamiento de pequeños animales. El Cenolítico Inferior (9500 -7000 a.C.) se caracterizó por un fuerte cambio climático y la consecuente transformación en las pautas de aprovechamiento del medio y, posiblemente, hasta en las maneras en que se organizaban los grupos. Otro elemento notable de este periodo es el desarrollo de mejores técnicas para la elaboración de instrumentos, lo que redundó en una mayor variedad y en una gran eficiencia. Así, aunque la recolección siguió siendo una actividad importante, la caza se convirtió en un componente esencial del sistema de obtención de recursos. El Cenolítico Superior (7000-2500 a.C.) es un periodo en el que la organización y las pautas de subsistencia seguían siendo las propias de grupos nómadas de cazadores-recolectores. Para esta época la llamada megafauna, como el mamut y el mastodonte, se había extinguido, por lo que de nuevo la recolección fue la vía primordial para satisfacer la mayor parte de los requerimientos alimenticios, los que se completaban con los productos de la caza de ciertas especies menores. El Protoneolítico (5000-2500 a. C.) fue un periodo en el que en ciertas zonas se dio el desarrollo de la agricultura y se empezaron a fabricar objetos asociados al procesamiento de plantas, como muelas y morteros.

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