Clásico Temprano
(250-600 d.C.)
La caída de los grandes centros del Preclásico Tardío parece haber estado asociada al crecimiento de lugares como Tikal y Calakmul, los cuales se convirtieron en ciudades de gran tamaño –con una complicada organización política encabezada por poderosas dinastías–, que dominaban territorios con poblaciones de distintos tamaños. Para este momento, la escritura y el sistema de registro calendárico llamado de cuenta larga estaban plenamente conformados, por lo cual fueron parte fundamental en la estrategia de la legitimación del grupo gobernante. En cerámica y en estelas se plasmaron inscripciones jeroglíficas –con frecuencia acompañadas de elocuentes representaciones gráficas–, que dan cuenta, entre otros, de temas como ceremonias propiciatorias, entronizaciones y celebraciones de triunfos militares sobre otros centros. Las batallas que se libraban con estos lugares tenían como propósitos, entre otros, la glorificación personal del grupo gobernante, el sometimiento o eliminación de rivales y la obtención de víctimas para el sacrificio.
Se ha discutido mucho acerca de si había numerosas organizaciones políticas pequeñas e independientes o si sólo se trataba de unos cuantos centros importantes que crearon estados regionales y dominaban a los demás. Es probable que la situación política fuera inestable. Las unidades básicas eran pequeñas formas de gobierno sobre las que grandes centros, como Calakmul y Tikal, establecieron hegemonías frágiles y cambiantes. En cualquier caso, ningún centro maya dominó toda la región durante mucho tiempo. |

Vaso. Dzibanché, Quintana Roo.
Museo Casa del Teniente del Rey, Campeche.
Foto: Jorge Pérez de Lara / Raíces |