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Es
interesante encontrar numerosas referencias a la
chía y al huauhtli o amaranto en las Relaciones
geográficas del siglo xvi. El refinamiento
culinario abarca a las flores; en ésta y
otras regiones, en distintas preparaciones, se comen
varias de ellas. Son frecuentes las de yuca, los
botones de la flor de nopal y de biznaga, la inflorescencia
del maguey (golumbos), la flor de colorín,
las del mezquite.
La preparación llamada barbacoa es común
en casi todo el territorio nacional, en especial
en el Centro. Es una técnica culinaria que
crearon los chichimecas, si consideramos bajo este
nombre a muchos grupos indígenas del Centro
y Norte de México. Corresponde al pib del
Sureste y estaría cerca del zacahuil huasteco.
Consiste en cocinar carnes e incluso verduras en
un horno subterráneo; como se cuecen en su
propio jugo, se logran sabores especiales. Actualmente
se suele preparar barbacoa de borrego, animal traído
a partir de la Conquista, el cual, como en la antigüedad,
se envuelve en pencas de maguey.
El maguey proporciona refugio en sus raíces
a las hormigas; sus larvas, los escamoles, son una
verdadera delicadeza culinaria que hoy día
alcanza altos precios en los restaurantes de algunas
ciudades. En México hay cientos de insectos
comestibles; se aprovechan los huevos, las larvas,
las pupas y los adultos. En Querétaro pueden
encontrarse en los mercados rurales las llamadas
tantarrias; los gusanos de maguey blancos y rojos
son otra especialidad culinaria.
También del maguey proviene el aguamiel para
elaborar atole. Fue el endulzante más frecuente
de la época prehispánica; con aguamiel
se elaboraron azúcares y vinagre. Las hormigas
mieleras que se crían en la región
son una dulce golosina. Las cactáceas, en
particular los nopales y xoconostles, forman parte
de la cocina de esta región, habitada actualmente
por mazahuas, hñahñús (otomíes),
tepehuas y nahuas, entre otros grupos. El aprovechamiento
integral de las plantas característico
de los indios prehispánicos y de sus actuales
herederos, no sólo se refleja en plantas
como el maguey, el maíz, el chayote o la
calabaza; el nopal también tiene variados
usos, entre otros los medicinales. En el tlapanile
de chayote que aparece en este recetario, la masa
se utiliza para dar sabor y espesar; en el pascal
es la pepita de calabaza, ingrediente de uso muy
extendido en México, la que tiene esa función;
ambas preparaciones corresponden a la Huasteca.
En el tlapanile hay epazote, uno de los condimentos
de mayor importancia en la cocina mexicana de ayer
y hoy. Al igual que la guayaba, el capulín
identificado por los españoles en la
época del contacto como la cereza de estas
tierras es una fruta que se encuentra en amplias
zonas templadas de nuestro país; en la receta
se encuentra como ingrediente de un atole. |